El alto el fuego en Gaza, que entró en vigor el 10 de octubre de 2025, ha mostrado ser insuficiente para detener la violencia, ya que se han registrado 477 muertes de civiles desde su inicio. La Oficina de Derechos Humanos de la ONU expresó su horror ante esta situación continua, subrayando que «la crisis en Gaza está lejos de haber terminado». Ajith Sunghay, jefe de la oficina en el territorio palestino ocupado, destacó que tanto los ataques israelíes como las restricciones a la entrada de ayuda humanitaria han contribuido a un aumento en la mortalidad, con muertes ocasionadas por el frío y el colapso de edificios.
El miércoles reciente, al menos 11 palestinos perdieron la vida en un ataque israelí, sumando un total de 477 fallecimientos en el contexto del alto el fuego. La violencia se ha intensificado en diversas áreas de la Franja de Gaza, cercana a lo que se conoce como «línea amarilla», una zona de separación no claramente señalizada que regula los movimientos dentro del enclave. Desde la implementación de la tregua hasta el 21 de enero de 2026, se documentaron al menos 216 muertes, incluidas 46 de menores y 28 de mujeres, principalmente por ataques aéreos que impactaron refugios de desplazados y edificios residenciales.
Además de la violencia, la libertad de prensa también se ha visto comprometida, con varios ataques que han resultado en la muerte de periodistas palestinos y restricciones severas para los internacionales. Sunghay denunció un ataque reciente contra un vehículo que trasladaba a periodistas palestinos, elevando a 292 el número de periodistas palestinos asesinados desde el inicio del conflicto con Hamás en octubre de 2023. La Oficina de Derechos Humanos también ha documentado abusos por parte de Hamás, incluyendo al menos 80 muertes en enfrentamientos entre familias rivales o ejecuciones sumarias.
En un escenario humanitario crítico, Juliette Touma, directora de comunicación de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos, enfatizó la necesidad urgente de proporcionar ayuda humanitaria, asegurando que «no se trata solo de servicios», sino de suministros vitales para aquellos más vulnerables. La situación es aún más preocupante tras la destrucción de las instalaciones de UNRWA en Jerusalén Oriental, lo que podría tener consecuencias catastróficas para la ayuda y la reconstrucción en Gaza.
Francesca Albanese, relatora sobre el Territorio Palestino Ocupado, cuestionó la «total impunidad» de Israel en su campaña militar y de destrucción, afirmando que se están derribando los fundamentos del derecho internacional y de las Naciones Unidas en esta región. Albanese exigió acciones concretas de los Estados y un llamado a la Asamblea General si se desea abordar las graves violaciones de derechos humanos que están teniendo lugar.
La comunidad internacional se enfrenta a un momento crítico para actuar ante la profundidad de la crisis humanitaria y la continua escalada de violencia en Gaza, donde la vida de miles de civiles sigue en peligro y el futuro de la región se encuentra en una encrucijada peligrosa.
Fuente: ONU últimas noticias





