Consumo De Energía En El Transporte Vuelve A Niveles Prepandémicos

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A person filling up a car with petrol.

En 2022, el sector del transporte en la Unión Europea (UE) se consolidó como el mayor consumidor de energía final, representando el 31% de dicho consumo. Esta cifra lo posiciona por delante de los hogares, que consumieron el 27%, y de la industria, que alcanzó un 25%. Dentro del sector transporte, el transporte por carretera fue el mayor consumidor de energía, con el 74% del consumo total en transporte, lo que equivale a 10.996 petajulios (PJ).

El transporte acuático ocupó el segundo lugar, contabilizando el 13% del consumo energético en transporte, con 1.935 PJ, seguido por el transporte aéreo (11%; 1.700 PJ) y el ferroviario (1%; 214 PJ). Es notable que el transporte aéreo, en particular, experimentó un incremento significativo del 57% en el consumo energético comparado con el año anterior, acercándose a las cifras previas a la pandemia tras experimentar caídas marcadas en 2020 y 2021.

En cuanto a las fuentes de energía utilizadas en el transporte por carretera, en 2022, el gasóleo y el diésel (sin tener en cuenta la parte de biocarburantes) fueron las fuentes predominantes en la UE, constituyendo el 65% del consumo, seguidos de la gasolina (también sin la parte de biocarburantes) con un 25%. Las energías renovables y los biocarburantes alcanzaron un 6%, mientras que los gases licuados del petróleo (GLP) representaron un 2%, el gas natural un 1% y la electricidad constituyó apenas un 0,3%.

Estos patrones de consumo energético muestran diferencias significativas entre los países de la UE. En el caso del gasóleo y el diésel, los porcentajes más altos se registraron en Letonia (80%) y Lituania (76%), seguidos de Irlanda, Austria y España, cada uno con un 74%. Por el contrario, Suecia (45%), Chipre (46%) y los Países Bajos (48%) presentaron los porcentajes más bajos.

En relación con la gasolina, Chipre lideró con un 50% de consumo, seguido por los Países Bajos (42%) y Malta (36%). Las cifras más bajas se encontraron en Lituania (13%), Letonia (14%) y Bulgaria (15%).

El análisis de estos datos refleja la dependencia persistente de combustibles fósiles en el transporte por carretera, a pesar del impulso hacia el uso de energías más limpias y sostenibles en toda Europa.