La guerra en Sudán alcanza hoy un trágico hito al cumplirse 1000 días de conflicto, dejando a millones de civiles en medio de una crisisi humanitaria sin precedentes. Según datos de agencias de ayuda de la ONU, la situación en el país se ha deteriorado de tal manera que Sudán se ha convertido en la mayor crisis alimentaria y de desplazamiento mundial. Durante una rueda de prensa en Ginebra, el portavoz de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) destacó que “los civiles están pagando el precio de una guerra que no eligieron”.
Actualmente, se estima que cerca de 34 millones de personas necesitan asistencia humanitaria urgente. La magnitud del sufrimiento es abrumadora, con 9,3 millones de individuos desplazados dentro de Sudán y más de 4,3 millones que han buscado refugio en otros países, lo que genera una presión considerable sobre las naciones vecinas. Además, Jens Laerke, portavoz de OCHA, hizo hincapié en que la violencia y los abusos sexuales son «rampantes» y que casi 12 millones de personas, predominantemente mujeres y niñas, se encuentran en riesgo de sufrir violencia de género. Se estima también que más de 21 millones de personas enfrentan una grave inseguridad alimentaria en todo el país.
En otro contexto, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó su preocupación por la situación en Irán, donde las protestas han llevado a la muerte de aproximadamente 40 manifestantes en los últimos días. Las manifestaciones comenzaron a finales de diciembre inicialmente como una reacción al costo de vida y se han extendido por diversas ciudades importantes del país. Türk subrayó la necesidad de proteger el derecho a la manifestación pacífica, asegurando además que cualquier muerte debe ser objeto de investigaciones rápidas y transparentes.
En Ucrania, la situación es igualmente alarmante tras un ataque ruso a gran escala en la capital, Kyiv. La noche del jueves se caracterizó por la utilización de cientos de drones y misiles, resultando en varios muertos y heridos, así como en una destrucción masiva de infraestructuras, incluidos edificios residenciales y sistemas energéticos cruciales. A pesar de las temperaturas que rondan los -8 grados centígrados, muchos residentes se encuentran sin electricidad y calefacción.
Por otro lado, en Gaza, más de 5000 familias han recibido asistencia económica de emergencia a través de agencias humanitarias de la ONU. Esta ayuda es fundamental en un contexto en el que innumerables familias han dependido de este apoyo durante el último año. En Cisjordania, al menos 20 familias han sido desplazadas debido a la violencia y la intimidación ejercida por colonos, subrayando la persistente tensión en la región.
Estas situaciones reflejan las graves crisis humanitarias que enfrentan diferentes partes del mundo, donde la población civil sufre las consecuencias de conflictos prolongados y en escalada.
Fuente: ONU últimas noticias





