El progreso hacia las metas establecidas por más de 190 países para mantener el equilibrio con la naturaleza se encuentra en el centro de la atención en la Conferencia de las Partes de la Convención sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas (COP16), que se celebra en Cali, Colombia. Esta cumbre se presenta como un espacio crucial para discutir las fuentes de financiación, los mecanismos de monitoreo y el seguimiento de los planes para proteger la biodiversidad a nivel mundial.
En el Centro de Eventos del Pacífico, representantes de diversas naciones están tomando decisiones clave sobre el futuro del planeta y sus ecosistemas, que son vitales para la humanidad en aspectos como el acceso al agua, la alimentación y el desarrollo de la medicina. La COP16, considerada el evento más importante para la conservación de la biodiversidad, tiene como base el Marco Mundial Kunming-Montreal, un plan global que busca detener y revertir la pérdida de biodiversidad para 2030. Su objetivo principal es proteger el 30% del planeta mediante la creación de zonas protegidas que abarquen áreas terrestres, marinas y de agua dulce.
Durante la cumbre, se revisarán las estrategias y planes que los países han presentado, ya que hasta ahora solo menos de 35 naciones han cumplido con la tarea de reportar sus metas. La discusión se centrará en si estas propuestas contribuirán efectivamente a detener la pérdida de biodiversidad. Además, se está tratando la necesidad de un modelo de financiamiento sólido, que requiere unos 700.000 millones de dólares, incluidos 200.000 millones anuales, para implementar las acciones necesarias para la conservación.
Otro tema crucial es cómo medir y monitorear el avance de cada país en el cumplimiento del plan. Esto exige un acuerdo sobre indicadores y métodos de verificación para garantizar que los compromisos se cumplan. También se abordarán compromisos sobre el uso sostenible de recursos naturales y la justa distribución de los beneficios derivados de los recursos genéticos, especialmente hacia las comunidades que los protegen.
Un aspecto significativo de la cumbre es la discusión sobre cómo integrar el conocimiento tradicional de los pueblos indígenas en los marcos de beneficio. Se busca asegurar que estos pueblos, así como las comunidades afrodescendientes, reciban reconocimiento y apoyo por sus contribuciones a la conservación.
Las expectativas son altas en cuanto a que se logren avances concretos en estos temas, reflejándose en resultados políticos que puedan reforzar la relación entre la restauración de ecosistemas y la crisis climática. La COP16 está enmarcada bajo el lema «Paz con la Naturaleza», un llamado a desarrollar modelos económicos que no comprometan el medio ambiente. Hasta el momento, la conferencia ha registrado la participación de 23.000 personas, incluidos representantes de la sociedad civil y comunidades indígenas.
Este esfuerzo global se sitúa en un contexto más amplio de crisis triple: cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación. A medida que se llevan a cabo las discusiones en Cali, se prevé que el éxito de esta cumbre sea un paso significativo hacia la próxima cumbre de cambio climático que tendrá lugar en Belém do Pará, Brasil, el próximo año.
Fuente: ONU últimas noticias