Dentro de los distintos modelos que Chrysler muestra, se encuentra uno que posee 220 caballos de potencia gracias a su motor turboalimentado, asimismo se agrega la idea de incorporar un freno del tipo ABS en las cuatro ruedas, unas llantas de aluminio de 17”, un volante y tapicería de cuero, entre algunas otras cosas. Todo lo anteriormente mencionado conspira con la idea de presentar un coche visionario, distinto, vanguardista y por sobre todas las cosas un vistoso respecto al resto.
Existe la versión del mismo modelo que no es descapotable, la quilla en un coloso con su salida provocó sentimientos encontrados en varios de los que tuvieron oportunidad de verle por primera vez en su estreno, y es que precisamente el coche tiene un aspecto como de antiguo por los innumerables cortes y relieves de carrocería, pero que más allá de un aire no pasan puesto que posee toda la tecnología y potencia de los buenos coches que hoy en día.
Desde un aspecto lateral se pueden apreciar notoriamente los arcos de rueda que parecen un ensanche de carrocería con diseño propio y que además incorporan tanto adelante como atrás los respectivos focos delanteros y traseros.
Cuando se dijo anteriormente que el coche poseía un determinado aspecto que provocaba sentimientos encontrados todos aquellos que lo observaron, se quería decir precisamente que el coche es poco convencional, y como toda alternativa innovadora no necesariamente es bien recibida por el mercado, y en algunas cosas hay que concordar, por ejemplo en que parece exagerado el diseño de sus arcos de ruedas tan voluminosos, los cuales lejos de parecer atractivos a veces terminan hostigando a un diseño que en el resto luce bastante plano y de cortes redondeados.
El balance general del modelo no es positivo, y eso simplemente porque son los detalles los que han convertido al modelo en una apuesta demasiado vanguardista y poco eficiente en cuanto al aprovechamiento de la aerodinámica y fluidez en el diseño.