A partir del próximo 15 de marzo, la Comandancia de la Guardia Civil de Salamanca incorporará diez vehículos policiales equipados con desfibriladores externos semiautomáticos (DESA) de la empresa Almas Industries. Esta iniciativa, que responde a las necesidades del Reto Demográfico en la región y a un compromiso con la prevención de la salud, tiene como objetivo mejorar la atención en casos de paradas cardíacas en áreas rurales y de difícil acceso.
Los vehículos estarán destinados a distintas Unidades de la Guardia Civil en localidades como Santa Marta de Tormes, Cantalapiedra, Béjar, entre otras, priorizando su uso en zonas donde los servicios sanitarios no están disponibles las 24 horas. La parada cardíaca extrahospitalaria es una de las principales causas de muerte súbita en España, y la inclusión de desfibriladores en las patrullas se ha reconocido como una medida efectiva para acortar los tiempos de respuesta ante emergencias vitales.
El DESA es un dispositivo electrónico portátil, fácil de usar, que detecta y trata la parada respiratoria. Los agentes de la Guardia Civil han recibido formación especializada para su manejo, lo que les permitirá actuar de manera rápida y eficiente en situaciones críticas.
David Alvarez, responsable de Almas Industries, destacó la importancia de esta iniciativa: «La Guardia Civil da un gran paso con la cardioprotección de sus vehículos y la formación del personal, pudiendo atender de forma rápida las posibles emergencias cardíacas en los pueblos más aislados, donde más se necesita».
Además, la Guardia Civil ha recomendado a la ciudadanía descargar la aplicación ALERTCOPS, que facilita el contacto en caso de emergencia con los Centros Operativos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, permitiendo también recibir mensajes de aviso en situaciones de riesgo. Con esta serie de acciones, se espera reforzar la seguridad y la salud en la provincia de Salamanca, convirtiendo los vehículos policiales en verdaderos desfibriladores móviles al servicio de la comunidad.