En la primera mitad de 2026, el precio promedio de la electricidad para los consumidores no domésticos en la Unión Europea se situó en €0,18 por kilovatio-hora (kWh). Este descenso continúa la tendencia observada el año anterior, con un descenso del 2,0% en comparación con la segunda mitad de 2025, y del 5,4% en comparación con la primera mitad de 2025. Estos datos corresponden a precios promedio para consumidores no domésticos con un consumo anual entre 500 Megavatios-hora (MWh) y 2.000 MWh.
Los precios más altos para consumidores no domésticos en el primer semestre de 2026 se registraron en Irlanda, donde alcanzaron €0,27 por kWh. Le siguieron Chipre e Italia, ambos con precios de €0,23. Por el contrario, los precios más bajos se dieron en Finlandia (€0,09), Suecia (€0,12), y en Dinamarca, España y Portugal, donde el precio se mantuvo en €0,13.
Un total de 19 países de la UE experimentaron una reducción en los precios de la electricidad para consumidores no domésticos respecto al mismo período del año anterior, reflejando una tendencia general a la baja. Las mayores disminuciones se observaron en Luxemburgo, con un descenso del 23,8%, seguido de Chequia con -11,9% y Grecia con -11,8%. Sin embargo, ocho países vieron un aumento en sus precios, siendo Suecia el más afectado con un incremento del 18,8%, seguido de Finlandia con 18,7% y Bulgaria con 14,2%.
Este contexto de precios eléctricos en la UE sugiere un panorama en transformación, donde las políticas energéticas y la situación del mercado juegan un papel fundamental en la configuración de los costos para los consumidores, tanto domésticos como no domésticos.


