Los bosques de Bielorrusia, que cubren más del 40 % del territorio del país, enfrentan un grave desafío medioambiental. El año pasado, Bielorrusia registró el doble de incendios forestales en comparación con el año anterior, lo que pone de relieve la creciente fragilidad de este ecosistema vital. En el marco del Día Internacional de los Bosques, que se celebra el 21 de marzo, Armen Martirosyan, representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Bielorrusia, realizó una intervención en la que enfatizó la importancia de estos árboles más allá de su valor como recursos naturales.
Martirosyan destacó que los bosques desempeñan un papel crucial en la mitigación del cambio climático, ya que son capaces de absorber y almacenar carbono, regular los sistemas hídricos, proteger los suelos de la erosión y mejorar la calidad del aire. En Bielorrusia, los bosques ocupan casi 10 millones de hectáreas y su presencia ha crecido en un millón de hectáreas durante los últimos 30 años, algo que representa una tasa de crecimiento superior a la media global.
Además de sus beneficios medioambientales, los bosques bielorrusos son fundamentales para la economía del país. Cerca de 40.000 personas trabajan en el sector forestal, y los productos madereros generan aproximadamente el 8,4 % de las exportaciones. Los productos no madereros, como bayas y hongos, también constituyen una parte esencial de esta economía. Asimismo, el ecoturismo se va consolidando como una fuente de ingresos importante, ofreciendo nuevas oportunidades para pequeñas empresas y promoviendo el empleo en las regiones.
Sin embargo, los ecosistemas forestales de Bielorrusia se ven amenazados principalmente por el cambio climático. La incidencia de incendios forestales ha aumentado drásticamente, con más de 700 incendios reportados desde el inicio de la temporada de 2025, afectando a más de 1.200 hectáreas. Martirosyan apuntó que esto está vinculado al aumento de las temperaturas y los cambios en los patrones de precipitación, lo que pone en riesgo la biodiversidad, especialmente en los bosques de coníferas.
Para abordar estas crecientes amenazas, el PNUD ha estado colaborando con el Ministerio de Silvicultura de Bielorrusia en la implementación de una gestión forestal más moderna y efectiva. Se han elaborado propuestas para actualizar la legislación forestal y se han lanzado proyectos centrados en la prevención de incendios y el impulso del ecoturismo.
Martirosyan enfatizó que, para proteger los bosques, es esencial enfocarse en la innovación y el uso de tecnologías digitales, fortalecer alianzas entre gobiernos, organizaciones y comunidades, y fomentar la educación ambiental, especialmente entre los más jóvenes. Estos esfuerzos conjuntos, tanto a nivel nacional como internacional, son cruciales para garantizar la sostenibilidad de los bosques y proteger este hermoso y vital recurso para las generaciones futuras.
Fuente: ONU últimas noticias


