Las recientes hostilidades en Irán han dado lugar a un desplazamiento masivo de su población. Según estimaciones preliminares de ACNUR, se calcula que entre 600.000 y un millón de hogares en Irán —equivalente a unos 3,2 millones de personas— han abandonado Teherán y otras grandes ciudades que han sido blanco de bombardeos por parte de Israel y Estados Unidos. La búsqueda de seguridad ha llevado a estas personas hacia el norte del país y a zonas rurales, y la situación sigue empeorando a medida que la violencia se prolonga.
Entre los desplazados se encuentran también decenas de miles de refugiados, mayormente de Afganistán, que ya se encontraban en una situación precaria. ACNUR está trabajando en colaboración con las autoridades para evaluar las necesidades de estos individuos y reforzar las medidas de preparación, enfatizando la urgencia de proteger a la población civil y garantizar el acceso humanitario.
La escalada de violencia no se limita a Irán. En el estrecho de Ormuz, los ataques a buques han incrementado significativamente. En un ataque reciente, un buque portacontenedores fue alcanzado por un proyectil a 35 millas de Jebel Ali, en los Emiratos Árabes Unidos. Esta serie de ataques ha resultado en la muerte de al menos ocho marinos desde el 1 de marzo, con varios otros heridos y desaparecidos. La comunidad internacional está preocupada por la seguridad marítima en la región.
La situación es especialmente dramática para los más jóvenes. UNICEF ha informado que más de 1100 niños han sido heridos o muertos en el transcurso de diez días de conflicto, con cifras que incluyen 200 en Irán, 91 en Líbano, entre otros. La organización subraya que ataques a hospitales, escuelas y sistemas de agua han incrementado la vulnerabilidad de la infancia y ha hecho un llamado a las partes en conflicto para que protejan a los civiles.
En Líbano, el impacto de los combates se ve reflejado en la situación de los desplazados, con más de 759.000 registros. La mayoría de estas personas vive en condiciones precarias, sin acceso adecuado a servicios básicos. Un ataque reciente de Israel que alcanzó a personas que dormían en la calle ha dejado al menos ocho muertos, lo que ha generado condenas inequívocas por parte de organizaciones humanitarias.
Por otro lado, en Sudán del Sur, la violencia entre el ejército y las fuerzas de oposición ha provocado la muerte de más de 160 personas en los últimos 17 días, con denuncias de actos brutales y sistemáticos contra civiles, incluyendo decapitaciones. La situación ha llevado al desplazamiento de más de 280.000 personas desde diciembre.
Finalmente, en Ucrania, un informe de una comisión de investigación de la ONU ha evidenciado que Rusia ha cometido crímenes de lesa humanidad contra la infancia. Se han documentado nuevos casos de violencia sexual y juicios sin garantías, lo que evidencia la profundidad del conflicto y sus consecuencias devastadoras en la población civil.
La magnitud y complejidad de estos conflictos recalcan la necesidad de una respuesta humanitaria coordinada y la urgencia de un cese al fuego que permita la asistencia a quienes más lo necesitan.
Fuente: ONU últimas noticias