En la Champions cayó por culpa de dos genios, uno consagrado y otro que se consagró ese día, y es que Zidane convirtió una patata de centro de Roberto Carlos en una obra de arte, y después Casillas detuvo tres lanzamientos sobre la línea, y eso que entró en el segundo tiempo por lesión de César, de esa manera Ballack soltó sus primera lágrimas por perder la final, un par de meses volvió a soltar unas cuantas por culpa de caer en la final del Mundial.
El año fatídico se puede repetir, porque este año cayó en la final de la Champions con el Chelsea ante el Manchester United, en un partido agónico que se tuvo que decidir por penaltis, y ahora se enfrenta al fantasma de no conseguir un título europeo, ya que esta noche Alemania y España se juegan el Europeo.