El gobierno de Ghana ha tomado medidas firmes para enfrentar el aumento preocupante de la siniestralidad vial en el país. De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, entre 2016 y 2021, las muertes en accidentes de tráfico en Ghana se incrementaron en un alarmante 65%, lo que equivale a casi 3.000 muertes anuales. Con el objetivo de revertir esta tendencia, el Ejecutivo ghanés ha reformado su legislación de tráfico y ha implementado diversas normativas enfocadas en la seguridad vial.
La reforma, que fue aprobada el año pasado, se ha activado a lo largo de 2026 e introduce cambios significativos. Uno de los aspectos más destacados es la obligatoriedad de utilizar Sistemas de Retención Infantil que cumplan con los estándares de seguridad estipulados por la OMS. Asimismo, el límite de alcohol en sangre permitido para los conductores se ha reducido de 0,08 a 0,05 g/dl. Este cambio legislativo también incluye la exigencia del uso del casco para todos los motoristas, un colectivo que representa un tercio de las muertes en carretera.
Además, el gobierno ha diseñado nuevas estrategias para sancionar las infracciones de tráfico. A partir de septiembre, se implementará un sistema digital de control mediante cámaras que permitirá detectar más de 47 tipos de infracciones, sustituyendo así a los controles de tráfico tradicionales. Esta iniciativa se complementará con un nuevo plan propuesto por la Autoridad de Licencias de Conducir y Vehículos de Ghana (DVLA, por sus siglas en inglés), que está evaluando la posibilidad de instaurar un sistema de permiso por puntos.
Estas reformas buscan no solo reducir el número de accidentes y muertes en las carreteras ghanesas, sino también generar una mayor conciencia sobre la importancia de las normas de tráfico y la responsabilidad de los conductores. La implementación efectiva de estas medidas será crucial para mejorar la seguridad vial en el país y proteger la vida de sus ciudadanos.

