Durante la primera mitad de 2026, se contabilizaron 1.321 millones de pernoctaciones en alojamientos turísticos en la Unión Europea, lo que representa un incremento del 1,7% en comparación con el mismo período del año anterior, cuando se registraron 1.299 millones de pernoctaciones.
Entre los países que experimentaron un aumento notable en el número de pernoctaciones se destacan Irlanda, con un incremento del 14,6%, Malta, con un 9,9%, y Eslovaquia, que creció un 5,9%. Sin embargo, no todos los países reflejan esta tendencia positiva; algunos, como Chipre y Rumanía, reportaron caídas significativas, del 7,7% y 6,7% respectivamente.
Un aspecto intrigante de estos datos es la contribución de los visitantes extranjeros. Casi la mitad de las pernoctaciones durante la primera mitad de 2026 (48,9%) correspondieron a turistas no residentes, tanto de la Unión Europea como de fuera de ella. El mayor porcentaje de pernoctaciones extranjeras se observó en Malta, donde alcanzó el 95,2%, seguido de Chipre con un 92,6% y Luxemburgo con un 87,7%. Por contraste, Alemania, Polonia y Rumanía obtuvieron cifras inferiores al 25%, con un 18,5%, 19,8% y 23,0% respectivamente.
El número de noches pasadas por visitantes extranjeros también mostró un crecimiento destacable; aumentaron un 2,5% en comparación con el primer semestre de 2025. Este crecimiento en la actividad turística internacional fue casi tres veces superior al incremento registrado por los turistas nacionales, que solo fue del 0,9%.
Estos datos resaltan la dinámica del turismo en la UE y su capacidad de recuperación, aunque no exenta de desafíos en algunas regiones. La mirada hacia el futuro mantendrá el foco en cómo estas tendencias evolucionan a medida que el sector turístico continúa adaptándose a un mundo en constante cambio.


