En 2024, la agricultura de la Unión Europea (UE) utilizó aproximadamente 9,8 millones de toneladas de fertilizantes minerales, que incluyen nitrógeno y fósforo. Esta cifra representa un aumento del 6,0% en comparación con las 9,2 millones de toneladas empleadas en 2023, aunque se encuentra un 15,8% por debajo del pico de consumo relativo registrado en 2017.
Los fertilizantes basados en nitrógeno y fósforo son esenciales para incrementar los rendimientos de los cultivos, pero su uso excesivo conlleva riesgos significativos. La lixiviación de nutrientes durante las precipitaciones puede afectar gravemente a los ecosistemas, contribuyendo a la contaminación del agua y del suelo.
Dentro de este contexto, el uso de fertilizantes nitrogenados en la producción agrícola de la UE alcanzó una estimación de 8,9 millones de toneladas en 2024, lo que supone un incremento del 5,8% en comparación con el año anterior. Los principales productores agrícolas europeos, como Francia (1,8 millones de toneladas), Alemania (1,1 millones de toneladas) y España (0,9 millones de toneladas), son los que más dependen de este tipo de fertilizantes.
Por otro lado, el uso de fertilizantes fosfatados en la agricultura de la UE también experimentó un notable aumento, alcanzando 0,9 millones de toneladas en 2024, lo que equivale a un crecimiento del 7,7% respecto a 2023. España lidera el consumo de fertilizantes fosfatados con 0,14 millones de toneladas, seguida de Francia (0,12 millones de toneladas), Italia (0,10 millones de toneladas), Rumanía (0,09 millones de toneladas) y Alemania (0,07 millones de toneladas). Estos cinco países juntos representan más de la mitad del uso total de fertilizantes fosfóricos en la región.
La información recabada proviene de los últimos datos publicados por Eurostat sobre el consumo de fertilizantes inorgánicos en la UE, que arrojan luz sobre las tendencias actuales y los desafíos asociados con el uso de fertilizantes en la agricultura. A medida que la producción agrícola continúa creciendo, el equilibrio entre la productividad y la sostenibilidad se vuelve cada vez más crucial.


