Del 23 al 28 de agosto, la localidad de Villava-Atarrabia se convierte en un punto de encuentro para la creación sonora experimental a través de AtarraSoinu, una iniciativa que reúne a compositores e intérpretes con el objetivo de transformar territorio, tradición y naturaleza en música. Este evento se enmarca en la previa del XIII Festival After Cage 2026 y propone una experiencia sensorial única que trasciende el formato de concierto convencional.
Tres emblemáticos lugares del municipio, como el Molino San Andrés, el Batán y la Casa de Cultura, serán transformados en espacios de mediación artística donde la ciudadanía puede compartir el proceso creativo junto a los músicos. La presentación oficial de AtarraSoinu se llevó a cabo en la casa consistorial, con la participación del alcalde Mikel Oteiza, representantes de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona y miembros del colectivo E7.2, responsables de la organización del festival.
El alcalde Oteiza destacó la colaboración entre las instituciones y expresó su deseo de que la estancia de los compositores en este entorno natural sirva de fuente de inspiración para la creación de nuevas obras. Asimismo, la responsable de Comunicación y Sensibilización de la Mancomunidad enfatizó cómo este programa ayuda a poner en valor los espacios educativos y medioambientales de la región, subrayando la importancia del patrimonio sonoro vasco y la riqueza paisajística de los entornos fluviales.
Durante la semana, los participantes disfrutarán de un amplio abanico de actividades, desde performances y caminatas sonoras hasta encuentros que fusionan tradición y contemporaneidad. Por ejemplo, «Uraren Walk», que se llevará a cabo el domingo 23 de agosto, invita al público a experimentar los sonidos del río Arga, mientras que el martes 25 se explorará la unión entre la percusión vasca y la improvisación contemporánea en «Irrintzi y Txalaparta».
Además, en el marco de AtarraSoinu, se celebrará un concierto final el viernes 28 de agosto, donde se presentarán obras nuevas de compositores internacionales, culminando con la conexión entre la creación contemporánea y la identidad territorial. La semana culminará con un evento en el Salón Pinaquy de Pamplona el 29 de agosto, en el cual se dará inicio a la edición del Festival After Cage, que abordará el miedo como motor creativo en la música.
Este encuentro no solo busca fomentar un diálogo creativo entre artistas y público, sino que también se propone establecer un impacto duradero en el panorama musical y cultural de la región, iluminando nuevas formas de experimentar y contemplar el arte en su relación con el entorno.


