El año 2006, Aston Martin presentaba en el Salón de Detroit el Rapide Concept, una berlina de cinco puertas, con la que la firma inglesa mostraba sus intenciones de reeditar el archiconocido Lagonda (que resucitó hace poco con el concept-car de un SUV de lujo) y que a mediados de 2007 recibió la luz verde para pasar a producción. En Enero de 2008 empezaron a rodar los prototipos camuflados que hasta hace un par de meses aún circulaban. Ahora Aston Martin publica las imágenes del modelo de producción, que se convertirá en su primera berlina de cuatro plazas y cinco puertas fabricada en serie.
En el frontal, destacan los rasgos de Aston Martin también plasmados en el Rapide. La parrilla frontal, unos faros similares a los del coupé DBS con LEDs diurnos incluidos y las dos salidas de aire del capó son algunos de los detalles del Aston Martin Rapide.
El lateral nos revela las grandes dimensiones del Rapide: el nuevo modelo de Aston Martin mide 5’019 metros de largo. La salida de aire marca una línea dinámica lateral, que acaba a pocos centímetros del pilar B. Todas las puertas, que como los otros Aston Martin no tienen marco, se abren trazando una parábola vertical. La única pega que puede criticarse es el tamaño de las puertas traseras, que podría dificultar ligeramente el acceso a las plazas posteriores. Las llantas son de 20 pulgadas y las ventanas están decoradas con un ribete cromado.
En la imagen situada encima de estas líneas se puede apreciar aún más la silueta de coupé que tiene el Aston Martin Rapide. La parte posterior, decorada con una doble salida de escape cromada, es muy similar a la del Vantage. El maletero, que lógicamente no incopora el tablero de ajedrez que tenía el concept-car, tiene una capacidad de 301 litros (una cifra que muy común en… utilitarios) que, pulsando un botón para abatir las plazas posteriores, crece hasta los 750.
El interior está tapizado en cuero y combina tonos oscuros con claros. La consola central tiene un acabado de madera y aluminio mate. Siguiendo el ejemplo de los demás modelos de la marca, para arrancar el Rapide tendremos que insertar la llave justo en el centro de la consola, que incorpora un reloj analógico. Los asientos delanteros, ventilados, montan detrás dos pantallas, acompañadas de un sistema de sonido firmado por Bang&Olufsen. Las dos plazas traseras, debido a la caída del techo, no pueden presumir de espacio. Eso sí: al tener forma de backet de deportivo y una muy buena visión lateral (estudiada por Aston Martin), los directivos de la marca aseguran que los pasajeros tienen la sensación de estar en un coche deportivo.
Bajo este alargado capó se esconde un 6.0 V12 de 470 caballos y un par motor de 600 Nm. Desde parado, el Aston Martin rapide tarda 5’3 segundos en alcanzar los 100 km/h, hasta llegar a la velocidad máxima de 303 kilómetros por hora. La caja de cambios de seis velocidades es automática, pero permite al conductor cambiar de marcha manualmente mediante las levas escondidas detrás del volante.
Con el nuevo Rapide, que se pondrá a la venta el año que viene en los 125 concesionarios de la marca, Aston Martin pretende y seguro que conseguirá atraer a un mayor número de clientes que para sus escapadas de fin de semana necesitan más espacio, sin renunciar ni al lujo ni a la deportividad. Y no hay duda de que el Porsche Panamera ya puede rendirse ante una proeza como el Rapide.
Fuente: Carscoop
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