Hoy hace un año que Antonio Puerta se caía desplomado sobre el césped del Sánchez Pizjuán, en el primer encuentro de liga que enfrentaba al Sevilla y al Getafe, un partido donde comenzó perdiendo los de Nervión y acabaron remontando, pero los jugadores no sabían lo que realmente estaba pasando en el Hospital donde se encontraba su amigo y compañero.
A los pocos días Antonio Puerta perdió el partido y acabó cerrando los ojos para siempre, en ese momento se puede usar el dicho que «no hay mal que por bien no venga», puesto que beticos, sevillistas y todo el mundo se unieron en un luto que duró más de un día, donde se coreaba una y otra vez lo de «Antonio Puerta, lolololo, Antonio Puerta, lololo» y donde la puerta con el número 16 se llenó de velas, cárteles y camisetas en su honor (aun uno se emociona al recordar esos momentos de luto y ver a gente con camisetas del Betis y el nombre y número del jugador sevillano)
Fue un duro golpe para el mundo del fútbol, y aun creo que muchos no se han recuperado de ese varapalo, ya que le afectaron en todos los aspectos, aunque por mucho que queramos, Puerta no va a volver, aunque no se ha ido del recuerdo de todos, y sino mirar a Sergio Ramos en la celebración de la Eurocopa donde mostraba una camiseta con la cara de su amigo y compañero.