Al límite, pero con el piloto automático

Al límite, pero con el piloto automático 7

Antes de entrar en materia, me niego rotundamente a llamar Al límite a esta película porque su título original es Edge of Darkness y porque no tiene nada que ver con la película. Creo que deberian despedir al que la ha traducido así. Dicho esto, entremos en materia.

Edge of Darkness es la nueva película de Martin Campbell y el regreso de Mel Gibson delante de las cámaras siete años después. Cuenta la historia de un policía veterano que investiga el asesinato de su hija que ocurrió ante sus narices. Cuando empieza a investigar se da cuenta que el incidente llega a cotas altas y que detrás de los hechos se esconde una grave conspiración e intereses corporativos.

Sin ser el colmo de la originalidad, la película tiene un cierto gancho atractivo y, aunque a priori lo parezca, no es Venganza, intenta no ser una película de acción vacía y apuesta por la profundidad argumental en detrimento de la acción.

El problema es que a medida que va avanzando la historia uno ve que las buenas sensaciones iniciales no llevan a ninguna parte porque la película entera desprende un halo de desgana y apatía muy contagioso. Mel Gibson da el callo sin ningún mérito, puesto que el papel le está hecho a medida y es de los que le sale sólo, con los ojos cerrados. El personaje de Ray Winstone es muy interesante, pero en esto se queda, ya que lamentablemente pinta bien poco en todo el asunto.

Al límite, pero con el piloto automático 8

En definitiva, se nota que Edge of Darkness es un producto de encargo que Martin Campbell se saca de encima sin despeinarse y cumpliendo con lo justo, hecho que desemboca en la desgana que he mencionado anteriormente. El guión cojea por varios lados y es alucinante lo mal resuelto que llega a estar, pero lo que de verdad adolece la película es la completa falta de emoción, de carga dramática o, como mínimo, de un clímax que salve la situación.

Visto lo visto, es una lástima que no se haya apostado por la acción pura y dura, ya que almenos, de ser así, nos hubiésemos divertido.

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