La grave escasez de petróleo en Cuba está generando una crisis que pone en riesgo el acceso a servicios esenciales en todo el país. Esta situación ha sido expuesta por la portavoz de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Marta Hurtado, durante una reciente rueda de prensa. La crisis social y económica que atraviesa la isla se ha agraviado debido al embargo financiero y comercial que persiste desde hace décadas, así como por fenómenos climáticos extremos y nuevas medidas estadounidenses que limitan el suministro de petróleo.
Hurtado destacó que las unidades de cuidados intensivos y las salas de urgencias están teniendo dificultades operativas, afectando no solo la atención médica, sino también la producción, suministro y almacenamiento de vacunas y productos médicos que requieren control de temperatura. En Cuba, más del 80% de los equipos de bombeo de agua dependen de la electricidad, y los cortes de energía están perjudicando el acceso al agua potable y comprometiendo condiciones mínimas de higiene y saneamiento.
Asimismo, la portavoz hizo énfasis en cómo la interrupción del sistema de racionamiento de alimentos ha golpeado con particular dureza a los sectores más vulnerables de la población. Su declaración se produjo en el contexto de un llamado del Alto Comisionado para que se reconsideren y levanten las restricciones económicas impuestas.
Al abordar preguntas de los medios, Hurtado subrayó que las sanciones unilaterales de Estados Unidos violan los derechos humanos de los cubanos y no se alinean con la Carta de las Naciones Unidas ni con el derecho internacional.
Fuente: ONU últimas noticias





