Al menos 100.000 personas han cruzado la frontera hacia Siria desde Líbano en busca de refugio ante los constantes bombardeos aéreos israelíes. Esta cifra ha sido divulgada por Filippo Grandi, Alto Comisionado de ACNUR, quien en su cuenta de X subrayó que “el éxodo continúa”. La mayoría de estos refugiados son parte de los 1,5 millones de sirios que anteriormente se encontraban en Líbano y ahora regresan a su país en medio de la crisis.
La situación en Líbano se agrava, ya que más de 1.600 personas han perdido la vida a causa de los ataques israelíes desde octubre de 2023, y más de 8.000 han resultado heridas. Además, se estima que más de 200.000 civiles han sido desplazados. Una joven de 14 años, identificada como Zeiban, compartió su angustia: “Los bombardeos nos rodeaban; veíamos incendios por las explosiones por todas partes, y el sonido de los ataques aéreos resonaba por todas partes. Nos duele el corazón, echamos mucho de menos nuestro pueblo y nuestro país”.
Un grupo de expertos ha condenado las tácticas utilizadas por Israel, acusándolo de aplicar la misma violencia destructiva en Líbano que se ha visto en Gaza, justificando sus ataques por la supuesta presencia de miembros de Hezbolá entre la población civil. Por su parte, UNRWA, la agencia para los refugiados palestinos, confirmó que un individuo que pereció en un bombardeo y que había sido descrito como un líder de Hamás trabajaba para ellos, aunque había sido suspendido desde marzo por alegaciones de afiliación y estaba bajo investigación.
La situación en Gaza también es crítica; el número de víctimas mortales ha superado los 41.600, y los bombardeos continúan cobrando vidas, incluyendo la del periodista palestino Wafa Aludaini, quien murió junto a su familia. En medio de esta tragedia, el director de UNRWA, Philippe Lazzarini, destacó la importancia de la educación, indicando que la agencia ha comenzado a reintroducir a los niños en un entorno educativo, a pesar de las adversidades.
A nivel internacional, una experta de la ONU manifestó preocupación por el abogado venezolano Perkins Rocha, quien fue secuestrado y cuya detención podría ser una represalia por su apoyo a opositores en las elecciones recientes. Su situación ha creado alarma sobre posibles torturas y violaciones a sus derechos.
Finalmente, un grupo de relatores instó al gobierno colombiano a acelerar las investigaciones relacionadas con el asesinato de manifestantes durante las protestas de 2021, subrayando la necesidad de justicia en casos que parecen haber sido ignorados. Estos hechos reflejan un contexto global donde el derecho a la vida y la justicia se ven amenazados, lo que genera una creciente preocupación entre organismos internacionales y defensores de derechos humanos.
Fuente: ONU últimas noticias