Tener organizado tu menú semanal puede ahorrarte tiempo, dinero y mucho dolor de cabeza al final de un largo día. ¡Presta atención a cómo conseguirlo!
No realices recetas complicadas
La planificación exitosa de las comidas no tiene que significar largas horas estudiando un libro de cocina.
Comienza con tus comidas favoritas. Repitelas cada semana o dos. Luego, si estás preparado, agrega algo nuevo de vez en cuando.
Aprovéchate de los cupones de descuento
Ser organizado y organizar tu menú semanal hace que puedas hacer uso de las ofertas que ofrecen numerosas tiendas, pero sin duda, los cupones descuentos son lo mejor, ya que son personalizados, ofreciendo precios más baratos en tus productos habituales.
Se trata de una app para móvil, que es de gran ayuda en el proceso de planning mensual para las comidas, ya que puedes observar desde el sofá de casa qué productos tienen descuento y en función de eso, organizar tu menú.
Comprueba el frigorífico
Las comidas de la próxima semana comienzan en el frigorífico. Revisa los ingredientes que necesitas para la próxima semana, y luego piensa en una comida para hacer con esos artículos.
Después, dirígete al supermercado y compra los ingredientes que te faltan en la despensa para las comidas de la semana siguiente. Et voilà. Con los cupones descuentos puedes obtener mejores precios, tan solo necesitas llevar el móvil para que te los pasen por caja.
Piensa en utilizar un ingrediente doble en la semana
¿Estás planeando una noche de tacos los martes? Piensa en otras formas de usar esas tortitas. ¿Envolturas de ensalada asiática, tal vez?
Los ingredientes a veces vienen en porciones más grandes de lo que necesitamos. Planea una segunda comida alrededor de estos productos, es decir, dale una doble receta.
Además, así es más fácil evitar que el la organización del menú sea más complicada y por ende, más cara.
Planea una noche libre
A menudo vamos a la tienda con la esperanza de preparar comidas frescas toda la semana, pero la verdad es que no tenemos el tiempo ni la energía para cocinar todas las noches. Planifica algunas noches de ocio que no requieran cocinar y aprovecha la oportunidad de pedir comida para llevar o cenar con amigos. No nos engañemos, ten en cuenta estas noches y ahorra los ingredientes de ese día.
Productos frescos al comienzo de la semana
Para preservar la frescura y la nutrición, utiliza productos perecederos como mariscos y carne a principios de semana y guarda los alimentos básicos (pasta, lácteos, arroz) para más adelante en la semana.
Algunas verduras, como la col rizada y la acelga, se mantendrán frescas más tiempo que otras.
Cocinar y congelar
Sopas, guisos, lasaña y algunas recetas más, se pueden preparar en grandes lotes y luego congelar y descongelar cuando necesites una cena rápida.
Para que sea más fácil, siempre congela los tamaños de porción que deseas descongelar.