Vivimos en un mundo donde no todo es de color de rosa. Hay ciertas regiones que lo pasan muy mal por culpa de interminables conflictos bélicos que fuerzan a la población a abandonar sus hogares para salvar sus vidas y las de sus familiares. Una de las guerras que más tiempo lleva activa y que está provocando una de las peores tragedias humanitarias es la guerra de Yemen. Un país que vive sometido, desde los años 80, a continuos conflictos bélicos, pero que desde el año 2014 está inmerso en una cruenta guerra civil que no tiene pinta de acabar nunca.
Millones de refugiados por culpa de la guerra
Como suele ser habitual en cualquier guerra, la población es la que al final lo pasa peor. Yemen no iba a ser una excepción y la guerra civil actual ha provocado que millones de refugiados lo hayan perdido todo. De ahí la importancia de que todas esas personas puedan recibir ayuda internacional para atender sus necesidades más importantes.
Desde el inicio de esos conflictos, ACNUR ha trabajado muy duro para poder proporcionar comida y otras necesidades a esos millones de refugiados. Hoy en día lo sigue haciendo con el mismo empeño que en sus inicios.
Una guerra que dura ya muchos años
La guerra que está asolando, en la actualidad a esta región del planeta, se inició en el año 2015, dejando a la población asediada en las principales ciudades del país. El problema se agravó cuando en 2018 el conflicto se trasladó al puerto de Al Hadaydah, uno de los principales puntos de entrada de ayuda humanitaria para la población del país. Esto ha derivado en una de las peores crisis humanitarias de todos los tiempos, una situación que no tiene pinta de terminar pronto.
La Organización de Naciones Unidas (ONU) viene alertando de que si la situación no mejora, la guerra en Yemen puede derivar en la peor hambruna vivida en el mundo durante el último siglo.
ACNUR estima que el 80% de la población de Yemen necesita ayuda humanitaria para poder vivir. Estamos hablando de 7,4 millones de personas, como si se tratase de todos los habitantes de la Comunidad de Madrid. De todos estos, 2,1 millones corresponden a niños mientras que 1,2 millones son mujeres embarazadas o lactantes, que a causa de la desnutrición, tampoco cuentan con el alimento necesario para sus bebés.
Ayudar a los refugiados, misión de todos
Llegados a este punto, muchos de vosotros seguro que os estaréis preguntando cómo poder ayudar a todos esos millones de personas que no pueden tener una vida digna por culpa de esa guerra civil que se vive en Yemen. Por medio de ACNUR, podemos colaborar con el importe que queramos, una ayuda que irá directa para conseguir que puedan llevar una vida más digna.
Cada año son cientos de miles los donantes privados que colaboran con pequeñas aportaciones para que los refugiados puedan tener acceso a alimentos, educación, médicos o infraestructuras. Para hacernos una idea, con una donación de 20 €, 12 refugiados podrán tener acceso médico durante todo un año.
Cualquier ayuda, por pequeña que sea, servirá de mucho para todas esas personas. ¿Te imaginas que pasara aquí?