El mayor fabricante de Europa desea desembarcar a Toyota como principal productor mundial en 2015 según su responsable de ventas y márketing. A día de hoy, la diferencia entre ambas marcas automovilísticas es de tres millones de unidades lo que supondría que los alemanes pasaran de unos 6 millones en la actualidad a 9 en tan corto período de tiempo (50% de incremento). Suena a excesivo pero una disminución de las ventas japonesas podría ayudar a conseguir el objetivo por lo que no es descartable tanto que haya más unidades como que se compita en sectores aún no explotados por lo que puede haber alguna sorpresa a corto plazo.
Vía: cincodías.