Empezar un negocio por cuenta propia puede ser un reto. Más aun cuando llega el momento de hacer frente a la autonomía como forma de ganarse la vida. Y es que si bien ganarse la vida como trabajador independiente supone la independencia de ser «su propio jefe», también es un desafío al que no pocos entran sin estar del todo preparados.
Por suerte, hay ciertos tips que es bueno saber antes de lanzarse a esta aventura. Aquí señalaremos las más importantes.
Primero hay que informarse bien
Lograr la tan anhelada independencia económica requiere de capacitación financiera. Y esto incluye saber lo suficiente de contabilidad y facturación, así como tener claro las diferentes cuotas que deben pagarse periódicamente. En este sentido, buscar información es de suma importancia. Por suerte, existen numerosos websites para consultar, como en este blog.
También hay ciertas cosas que es necesario tener en cuenta, y es importante hacer énfasis en los porcentajes destinados a la cuota de autónomos. De acuerdo a un artículo publicado en La Vanguardia, en el 2019 la cuota mensual se situó en 283 euros mensuales. Por otra parte, la tarifa plana, a la cual pueden optar los autónomos que están comenzando, es de 60 euros al año.
A esto se suma también las declaraciones trimestrales del IVA a Hacienda. Sin embargo, existe una ventaja para aquellos que apenas están empezando, ya que pueden optar por el tipo reducido del 7%.
La documentación debe estar en orden
Esto significa que todo autónomo debe tener tres documentos importantes al día. El alta de Hacienda, un número de la Seguridad Social y por último, estar inscrito en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA).
En el primer caso se trata de un trámite que se efectúa a través de las oficinas de la Tesorería General de la Seguridad Social, en caso de ser presencial. También puede realizarse a través de su página online. Para inscribirse en el RETA el trabajador deberá presentar el modelo TA0521 aparte de una copia del alta en Hacienda, al menos 60 días antes de iniciar la actividad económica.
El trámite debe adjuntar una copia del DNI, en caso de ser ciudadano español, o copia de pasaporte vigente en caso de ser extranjero. En caso de haber obtenido la residencia por matrimonio, hay que presentar una copia del documento y otra del libro de familia.
Hacerse una idea de qué servicio ofrecer
Aunque puede parecer una obviedad, es una de las cosas más importantes a tener en cuenta. No solo porque lo ideal es tener un buen dominio del campo profesional al cual se planea ingresar. También es una manera de rentabilizar esfuerzos y saber qué cantidad de capital se necesita.
Aparte, tener claro este punto otorga una ventaja adicional, y es que permite conocer el mercado laboral a mayor profundidad, y con él, a la competencia. De igual forma ayuda a fijar un precio estándar. Por ejemplo, algunos sectores, como la restauración o el diseño de modas requieren una mayor inversión.
Adicionalmente, lo ideal es contar con un fondo de reserva que permita cubrir cualquier imprevisto. Y es que empezar a producir en un segmento específico puede suponer un esfuerzo, al menos durante el primer año. Especialmente cuando se trata de negocios que requieren habilidades manuales, como la gastronomía, costura o artesanía.
Es bueno contar con una cartera de clientes
Aunque esto no es del todo obligatorio, sí es bueno saber que tener clientes con cierta antigüedad puede amortiguar un poco el impacto de los primeros meses. A diferencia del trabajo freelance, la persona que trabaja bajo el RETA debe cumplir mensualmente con la obligación de pagar a la Seguridad Social. Esto lo convierte en una figura jurídica.
La aclaratoria es importante por una razón. En principio, un trabajador autónomo hace de su actividad económica su principal sustento, mientras que el freelance también puede ejercer otras tareas. Por lo general, lo más común es empezar de manera independiente para luego optar por los trámites legales, como los mencionados anteriormente.
Sin embargo, esto no significa que no sea posible empezar desde cero. Solo que, como lo dice la lógica, al principio puede ser un poco más complejo.
También es bueno capacitarse constantemente
Ser su propio jefe implica asumir responsabilidades que pueden ser desconocidas, especialmente si antes se trabajaba en una empresa. Una de ellas es la formación por cuenta propia. Y la verdad, hay una buena razón para hacer énfasis en este punto: en un mercado laboral competitivo resulta indispensable ofrecer cada vez nuevas habilidades.
La gran ventaja es que siempre se puede optar por la formación a distancia, a través de diferentes portales. De igual manera se recomienda hacer algún curso corto presencial, con certificación. De esta manera su currículum se verá favorecido, lo que a corto y mediano plazo se traduce como más clientes.
Como se puede ver, transitar el camino de la autonomía puede parecer difícil al principio. Pero sin duda merece la pena.