Aunque de todos es sabido lo malo que es el tabaco para la salud de las personas, se estima que en todo el mundo son más de mil millones los fumadores. Estos datos nos muestran como las medidas tomadas por los gobiernos están aún muy lejos de conseguir un mundo libre de humo de tabaco.
Para que un país sea reconocido como libre de humo, y según la Red Europea para la Prevención del Tabaquismo (ENSP) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), se necesita que menos del 5% de la población adulta fume. En la actualidad, Suecia es el país que más se aproxima a esa cifra.
Suecia, el caso de éxito que adelanta al resto de países europeos
En las últimas dos décadas, los suecos han adoptado medidas progresivas y sistemáticas para controlar los espacios libres de humo. Gracias al uso de alternativas al tabaco convencional, como los snus, sobres de nicotina oral y cigarrillos electrónicos, han logrado reducir el riesgo potencial de daño a la salud de sus ciudadanos. Estas alternativas han sido clave para el éxito de los espacios sin humo en Suecia.
Según el Instituto de Estudios sobre el Tabaco, estas medidas han disminuido las tasas de mortalidad relacionadas con el tabaquismo y salvarán más de 3,5 millones de vidas en la Unión Europea en la próxima década.
Por otro lado, otro ejemplo de éxito en el país escandinavo fue el rechazo de la propuesta con respecto a prohibir los cigarrillos electrónicos aromatizados que se hizo el pasado mes de junio en el Parlamento Sueco. Este rechazo se debió a que, de haberse hecho efectiva la prohibición, casi la mitad de los consumidores de vapeadores encontrarán una forma de conseguir su sabor preferido de forma ilícita o volverían a fumar tabaco convencional.
Reino Unido avanza en la reducción de daños por tabaquismo
En Inglaterra, la prevalencia del tabaquismo el pasado 2021 fue del 13%, la más baja registrada desde el año 2010. Por este motivo, con el objetivo de seguir estos pasos y cumplir con su ambición de estar libre de humo para 2030, el Gobierno británico ha alentado a que 1 de cada 5 de todos los fumadores en el país reciban un kit de inicio de vapeo, junto con apoyo conductual, para ayudarlos a dejar el hábito tabáquico. Dentro de estas nuevas políticas, se añaden aquellas dirigidas a evitar que los niños y los no fumadores que comiencen a vapear. Además, se aboga por el uso de vapers como herramienta para que los fumadores adultos establecidos dejen de fumar tabaco convencional. En otro sentido, también se publicará una estrategia para abordar el tabaco ilícito y se tomarán medidas activas contra la venta ilícita de vapers.