Soy Interiorista: 5 Elementos Para Evitar en tu Salón y 5 Que Debes Mantener

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Soy interiorista y estas son las 5 cosas que no tendría en mi salón y las 5 cosas que sí mantendría

Como interiorista con varios años de experiencia, he tenido la oportunidad de rediseñar numerosos salones, y hay ciertas pautas que siempre sigo para garantizar que estos espacios sean funcionales y estéticamente agradables. A menudo, me preguntan qué elementos evitaría en un salón y cuáles considero imprescindibles. Aquí comparto mis reflexiones sobre cinco cosas que no tendría en mi salón y cinco que sí mantendría.

En primer lugar, evitaría tener muebles desproporcionadamente grandes. Un sofá o una silla demasiado voluminosos pueden dominar el espacio de manera negativa, haciendo que el salón se sienta apretado y desordenado, especialmente en habitaciones de tamaño modesto. Optaría por muebles proporcionados que ofrezcan comodidad sin sacrificar espacio.

Otra cosa que evitaría son los colores excesivamente oscuros en las paredes. Aunque pueden ser elegantes, los tonos oscuros pueden hacer que una habitación parezca más pequeña y menos acogedora. Prefiero utilizar paletas de colores neutros o claros que reflejen mejor la luz y creen una atmósfera más abierta y aireada.

La tercera cosa en mi lista de evitaciones serían las alfombras de tamaño incorrecto. Una alfombra demasiado pequeña puede desproporcionar la habitación y una demasiado grande puede ahogar el espacio. Siempre elijo alfombras que encajen armoniosamente con el mobiliario y la disposición del salón.

Tampoco utilizaría una iluminación inadecuada. Un único punto de luz no es suficiente para un salón moderno. Opto por una combinación de luces de techo, lámparas de pie y apliques para crear una iluminación estratificada y versátil, capaz de adecuarse a diferentes actividades y estados de ánimo.

Finalmente, evitaría un exceso de decoración. Demasiados objetos decorativos pueden generar una sensación de saturación visual. Prefiero seleccionar cuidadosamente pocas piezas de decoración que realmente complementen el entorno y reflejen la personalidad del hogar.

En cuanto a las cinco cosas que sí mantendría, en primer lugar, apostaría por una buena calidad de asiento. La comodidad es clave en un salón, por lo que invertir en sofás y sillones confortables es esencial.

También mantendría un punto focal, ya sea una chimenea, una obra de arte o una vista exterior, que dirija la atención y ofrezca cohesión al diseño del espacio. Este elemento puede servir para organizar el mobiliario y crear una narrativa visual.

El tercer elemento imprescindible es el uso de plantas. Aun en un salón pequeño, una o dos plantas bien elegidas pueden aportar vida y frescura al ambiente, además de purificar el aire.

Otro aspecto vital es el almacenamiento inteligente. Mantener el salón ordenado requiere espacios de almacenamiento que no sacrifican el diseño. Optaría por muebles multifuncionales como mesas de centro con almacenamiento o estanterías modulares.

Finalmente, siempre defendería la personalización. Incorporar elementos que reflejen la historia y las preferencias de los residentes, ya sea a través de fotos, libros o recuerdos de viajes, hace que el salón sea un lugar verdaderamente encantador y único.

Siguiendo estas pautas, cualquier salón puede transformarse en un espacio acogedor y elegante, perfecto para el descanso y la socialización.