El penúltimo día de dormir poco, comer mal y ver películas ha sido alegre en el sentido de que el Festival de Sitges ha subido el listón después de un par de días muy flojos. Tal como avanzaba ayer, los platos fuertes del día eran Let me in y Uncle Boonmee Who Can Recall His Past Lives, ganadora de la Palma de Oro en Cannes este mismo año.
Lo de Apichatpong ha tenido delito, porque su película es la típica cinta de cine asiático que si fuera más lenta estaría rebobinando, con planos interminables de paisajes, muy visual y terriblemente conceptual y surrealista. Poco propia para este festival, vaya, a pesar de su contenido ligado al fantástico.
El público de Uncle Boonmee… básicamente se ha dividido entre los que se estaban sobando, lo que se han sobado, los que se han ido a la mitad y los que les ha encantado la película. Yo personalmente soy incapaz de aguantar este tipo de cine, pero lo cierto es que su extrañísima combinación de realidad, mitología en un contexto de encuentro entre la vida y la muerte es muy interesante.
Una de las películas que han gustado más de hoy ha sido la sorprendente The Perfect Host, una película muy poco convencional en este subgénero de secuestro y tortura. Sobretodo, The Perfect Host es un film muy bien interpretado y una vuelta de tuerca constante en el que el humor es el ingrediente principal. Muy entretenida, fácil, ligera y con un puntito de horripilante para satisfacer a todos.
Sin embargo, la estrella del día no era otra que Let me in, de Matt Reeves. Una película tan estupenda como innecesaria, que no llega a superar a su antecesora sueca, pero que olvidando que existe el remake es una película muy buena. El consuelo que tenemos y hemos comentado por aquí es que al menos con el remake, esta extraordinaria historia que patea el trasero del vampirismo “crepuscular” llegará a mucha más gente que la original. Así que menos es nada.
Mañana es el último día, con platos fuertes guardados para el final como I saw the devil o la cinta que clausura el festival, Mother’s day. Como no, habrá gala final y entrega de premios y, como no, nosotros estaremos allí, atentos a las sorpresas.