En 2025, el uso de servicios digitales proporcionados por autoridades públicas en la Unión Europea ha alcanzado un nuevo hito. Según los últimos datos, el 71,9% de las personas de entre 16 y 74 años en la UE han utilizado sitios web o aplicaciones de entidades gubernamentales. Esto representa un aumento significativo de 1,9 puntos porcentuales en comparación con 2024 y un avance del 4,3 puntos en relación a 2022, año en el que se inició la recopilación de datos.
Entre los países de la UE, Dinamarca lidera la adopción de estos servicios electrónicos, con un asombroso 98% de su población utilizando plataformas digitales de autoridades públicas. Le siguen los Países Bajos (96,2%), Finlandia (96,1%) y Suecia (96,0%). Por el contrario, los países con menor integración de e-gobierno son Rumanía (24,1%), Bulgaria (36,0%) e Italia (57,7%).
Los ciudadanos de la UE utilizan estas plataformas sobre todo para obtener información sobre servicios, beneficios, leyes y horarios de apertura, siendo esta la actividad más común con un 44,2%. Acceder a información personal ocupa el segundo lugar (41,3%), mientras que presentar declaraciones de impuestos se sitúa en la tercera posición con un 38,2%. Además, un 38,1% de los usuarios también emplean estos servicios para hacer citas o reservas.
Otros usos incluyen la descarga o impresión de formularios oficiales (36,7%), la recepción de comunicaciones o documentos oficiales (36,6%), así como la solicitud de documentos o certificados (20,8%). También se destaca el acceso a bases de datos públicas (20,7%), la petición de beneficios (18,1%) y la presentación de quejas o reclamos (5,7%).
La creciente digitalización de los servicios gubernamentales en la UE no solo refleja la necesidad de modernizar la administración pública, sino que también indica un cambio en las dinámicas de interacción entre ciudadanos y gobiernos. A medida que más personas optan por acceder a estos servicios en línea, queda claro que la transformación digital se está consolidando como una herramienta esencial para los ciudadanos europeos.