In the loop es una película increible. Cuenta la historia, a modo de sátira, de como se decidió entre EEUU y Reino Unido que se iba a invadir Afganistán; aunque en el film no se mencione ni una sola vez la guerra de la que se habla todo el rato.
Es brutal porque va a saco desde el principio y porque cada escena tiene una intensidad y una tensión bestiales. A medida que se van enredando las historias y los personajes cada vez más en un jardinaco sin salida ves cómo pueden todos ellos ser tan malvados y tan idiotas a la vez. Y son los que mandan, tiene tela.
Y es que es verdad, los intereses van por delante y se miente, se extorsiona, se grita y se invade el país que sea para beneficiarse económicamente. Por esto, y por la impotencia y el desconocimiento en los que solemos estar la gente de a pie, In the loop es una muestra de indignación oculta tras una máscara mordaz de burla y sentido del humor. De hecho, no hay mejor forma de criticar que hacerlo a través del humor.
Por esto, todos los personajes son tremendamente cómicos, desde el más tonto al más maquiavélico y retorcido. Las situaciones que se van sucediendo son muy, muy divertidas y rematadamente ridículas, pero sobretodo tienen una altísima dosis de dura realidad que pega ahí dónde más duele.
Armando Ianucci, el director, da una cátedra de dirección. La película va creciendo a cada minuto hasta llegar a un largo clímax con un montón de cabos sueltos que se van cerrando poco a poco con una precisión quirúrjica. Especial mención tiene la trama del vecino que se le cae el muro, que no tiene absolutamente nada que ver con la peli pero que le da una pausa y un plus de absurdidad que también suma y acentúa la ridiculez de todo.
Los actores, todos ellos, brillan con luz propia y se convierten en los personajes que interpretan. Vamos a destacar a Peter Capaldi, quien interpreta al director de comunicación británico y se erige como un supervillano ácido y brutalmente divertido (y en español tiene la voz del Dr.House, sólo digo eso).
En definitiva, In the loop machaca duramente y sin piedad a los que lideran el mundo de una forma brillante y reveladora. Ianucci da una lección crítica ejemplar con una película perfecta en todos los sentidos, ya que además de entretener tiene un mensaje muy potente y instructivo, que convierte In the loop en una cinta de visionado obligatorio.