Si en la decoración de un hogar todos los detalles son importantes, también lo son en tu oficina, en tu local comercial o en tu negocio. Ese espacio donde pasamos tantas horas al día dice mucho de nosotros y es la imagen que ofrecemos a nuestros clientes y a nuestro público potencial.
Un recurso poco utilizado, práctico, sencillo y económico es el uso de molduras decorativas. Éstas, sin duda, aportan una gran originalidad a cualquier estancia o local, dando un toque final a la decoración escogida.
La cadena de tiendas de decoración práctica sin obras comercializa molduras decorativas, como las de NMC Ibérica: diseños en nuevos materiales, ligeros y resistentes, que permiten lograr acabados de lujo y que ofrecen soluciones que se adaptan a cualquier estilo, de manera fácil y económica.
Las de techo y de estilo más clásico son las más habituales, sin embargo en la actualidad existen diseños de lo más variado que pueden ayudarnos a renovar cualquier espacio. En esta ocasión Decopraktik te propone utilizarlas para transformar tu bar-restaurante.
Las molduras nos permiten decorar las para paredes de manera creativa. Son útiles para disimular imperfecciones, tapar esquinas, esconder manchas o desconchones, suavizar terminaciones o adornar puntos poco elegantes en decoración.
La colocación de listones en las paredes también ofrece muchas posibilidades decorativas. Si queremos resultados espectaculares y rompedores, como los de la decoración de este restaurante, podemos realizar enmarcados en los frisos decorativos, jugando a crear marcos vacíos con molduras de poliestileno en forma de cuadrados, rectángulos, romboides o triángulos, a nuestro gusto e incluso podemos utilizarlas para enmarcar los espejos.
Todos estos recursos nos permiten dotar a las paredes de un interesante relieve y el volumen de las molduras decorativas para paredes les da un toque muy especial.
Los marcos pueden ser de la tonalidad de la pared o del friso, pero también podemos darles un mayor protagonismo pintándolos de otro color para que contrasten. En este caso hemos escogido colores de fondo oscuros (morado y negro) que contrastan con las molduras en blanco y en dorado.
El resultado es una espectacular decoración de estilo rococó y renacentista que no dejará indiferente a ninguno de nuestros clientes.