En 2023, los puertos marítimos de la Unión Europea gestionaron alrededor de 3.400 millones de toneladas de carga, en términos de peso bruto total. Este volumen representa una disminución del 3,9% en comparación con 2022, cuando se manejaron 3.500 millones de toneladas, aunque muestra un incremento del 5,0% respecto a 2013, cuando se registraron 3.200 millones de toneladas.
El mayor porcentaje de mercancías manejadas por los principales puertos de la UE en 2023, un 21,0%, consistió en carbón y lignito, petróleo crudo y gas natural. Le siguieron la coque y los productos petrolíferos, que representaron el 16,1% del volumen total. Los minerales metálicos y otros productos de minería y canteras constituyeron el 7,2%, los productos de agricultura, caza, silvicultura y pesca sumaron un 6,8%, y los productos químicos, caucho, plásticos y combustibles nucleares en conjunto representaron el 6,4%. Los alimentos, bebidas y tabaco representaron el 4,7% del total de mercancías gestionadas por los puertos de la UE.
Esta información ha sido extraída de los datos sobre transporte marítimo de mercancías publicados por Eurostat. Este artículo presenta algunos de los hallazgos del artículo más detallado sobre el transporte marítimo de mercancías elaborado por esta entidad.
En el ámbito del transporte marítimo de carga, Países Bajos lidera la clasificación europea al gestionar 545 millones de toneladas en 2023, manteniendo su posición como el país con mayor transporte marítimo de carga en la UE. Italia ocupa el segundo lugar con 501 millones de toneladas, seguida de España con 472 millones de toneladas. Sin embargo, estos tres países experimentaron disminuciones en la carga manejada con respecto a 2022, con caídas del 7,6%, 1,7% y 3,7%, respectivamente.
Entre los 22 países de la UE con datos disponibles, 17 registraron disminuciones en el volumen de carga manejada en 2023 en comparación con 2022. Los mayores descensos relativos se observaron en Estonia (-31,0%), Letonia (-21,5%) y Finlandia (-9,0%). Estos datos subrayan los desafíos que muchos puertos europeos enfrentan en el actual entorno económico y geopolítico.