Primero de todo, el poster de Killers, la nueva y aventuro que infumable película con dos actores tan repelentes como Ashton Kutcher (- ¡Pero si es muy GUAAPOOOOH! – Lo será, ¡pero es un tarugo y no sabe actuar!) y Katherine Heigl (-¡La ODIOOO! – ¡Yo también!), que va de un agente especial que encuentra el amor, se casa y luego descubre que muchos asesinos quieren matarle porque su cabeza vale un pastizal. Yo voy con los asesinos.
Y visto el poster ese hardcoremente estúpido, con letras MAGENTA por encima de los dos «actores» que ponen muecas en plan «esta va a ser la comedia alocada del año, uh, que guay, colgaremos carteles en TODAS las paradas de autobuses y de metro del país para anunciarla»; viene la teoría, que más bien podría ser una ley no escrita:
Los posters de películas con fondo blanco son una p*ta mierda y anuncian películas que son una put* mierda (siempre entendiendo que hay distintos grados de «pu*a mierda»).
Me gustaría, en serio, que alguien me rebatiera eso con un ejemplo porque a mí no se me ocurre ninguno. Y no vale American Pie porque ahí entraremos en un debate de mal resolver.