Sam Raimi vuelve a sus orígenes con Posesión Infernal (Evil Dead), una remake de su propio filme de 1981 que en esta versión 2013 está dirigida por Federico Álvarez pero producida por el propio Raimi.
La cinta es uno de los pilares del cine de culto al terror de clase B y cuenta la típica historia de un grupo de amigos adolescentes que se van de vacaciones a una cabaña alejada de la ciudad y encuentran un Libro de los Muertos. ¿Y qué sucede a partir de ahí? Pues invocan a los espíritus malignos y uno a uno van muriendo o siendo poseídos para realizar los asesinatos y actos más atroces en la hora y media que dura la película.
El uruguayo Federico Álvarez ha logrado una excelente versión contando con el apoyo de Sam Raimi quién lo eligió personalmente para dirigir la quinta película de la saga, y la primera en no contar con Bruce Campbell en el papel protagónico ni Raimi en el sillón de director.
Para aquellos que no hayan visto la primera versión, Mia y David son dos hermanos no muy unidos que recientemente perdieron a su madre. Para desconectarse un poco de la tristeza y el drama familiar, deciden armar unas vacaciones con un grupo de amigos de la infancia.
Una gran tormenta los obliga a refugiarse en la cabaña sin poder volver a la carretera y Mia decide dejar de tomar su medicación antidepresiva, pero las cosas se pondrán feas cuando el grupo de amigos encuentra el Libro de los Muertos y en broma recitan algunos pasajes invocando a los demonios del bosque.
Pese a que Mia les advierte que fue atacada por los árboles del bosque, nadie le cree y no será hasta que la posesión infernal se haya consumado que el grupo de jóvenes podrá entender que están frente a una amenaza sobrenatural nunca antes vista.