A partir del próximo mes de abril, Japón implementará una nueva normativa de tráfico que busca regular las conductas de los ciclistas en las vías. Aquellos que no cumplan con las normas básicas de circulación o que cometan irregularidades estarán sujetos a multas. Entre las infracciones contempladas en esta nueva legislación se incluyen el uso de dispositivos móviles o paraguas mientras se circula, el cruce de pasos a nivel con la barrera baja o el paso en rojo, así como la circulación en sentido contrario o por las aceras. Otros aspectos que serán motivo de sanción son la falta de luces en las bicicletas, llevar pasajeros no autorizados y utilizar auriculares durante la conducción.
La decisión de implementar estas medidas surge en respuesta al incremento de la siniestralidad vial en la que se ven involucrados ciclistas. Durante el año 2023, se registraron más de 70.000 casos que resultaron en víctimas mortales o heridos, lo que llama la atención dado que, en general, el número total de accidentes de tráfico ha ido disminuyendo. De hecho, los incidentes que involucran a ciclistas representaron un 23,2 % del total de accidentes en 2024. De estos, un alarmante 75 % estaba vinculado a alguna infracción por parte del ciclista, lo que destaca la necesidad de una regulación más estricta para mejorar la seguridad en las carreteras.
Con estas nuevas medidas, las autoridades japonesas esperan no solo reducir la siniestralidad entre ciclistas, sino también fomentar un uso más responsable y seguro de la bicicleta como medio de transporte. La implementación de sanciones podría servir como un incentivo para que los ciclistas adopten comportamientos más seguros y respeten mejor las normativas de tráfico, contribuyendo así a un entorno vial más seguro para todos.




