La reciente publicidad de Amazon Ring durante la Super Bowl ha desatado un intenso debate sobre la privacidad y la vigilancia en las calles. En un comercial que se presenta como un esfuerzo conmovedor para reunir a perros perdidos con sus dueños, la compañía ha esbozado una visión inquietante del futuro de la vigilancia urbana. Este futuro incluye el uso de identificación biométrica derivada de dispositivos de consumo para rastrear y localizar a humanos y animales por igual.
El anuncio promueve una función llamada «Search Party», que permite a las cámaras de timbre Ring escanear grabaciones en barrios enteros. Utilizando un análisis de inteligencia artificial, la característica puede identificar posibles coincidencias caninas entre los dispositivos de Ring presentes en la red. Sin embargo, las implicaciones de esta tecnología se extienden mucho más allá de la búsqueda de mascotas desaparecidas.
Ring ya utiliza identificación biométrica en sus productos, como la función de «Familiar Faces», que permite escanear rostros de personas que pasan frente a la cámara y compararlos con una lista de rostros previamente aprobados. La posibilidad de combinar esta función con las búsquedas de vecinos plantea preocupaciones serias sobre la invasión de la privacidad. Basta con considerar que la función de «Familiar Faces» podría estar en conflicto con las leyes de privacidad biométrica en algunos estados, que requieren el consentimiento explícito e informado de las personas para el uso de reconocimiento facial.
A lo largo de su historia, Ring ha sido objeto de críticas por violaciones de privacidad y colaboración excesiva con las fuerzas del orden. La compañía ha facilitado el acceso de la policía a grabaciones sin orden judicial, una práctica que afirman haber cortado en 2024, pero que ha resurgido a través de asociaciones con empresas de tecnología de vigilancia. Estas asociaciones permiten a las fuerzas del orden solicitar grabaciones directamente de los usuarios sin necesidad de un mandato.
Además, las cámaras de Ring, diseñadas inicialmente para detectar a ladrones de paquetes, también han demostrado tener micrófonos que capturan audio en la vía pública. En 2023, Ring llegó a un acuerdo con la Comisión Federal de Comercio (FTC) tras ser acusada de permitir que sus empleados accedieran indebidamente a videos personales de clientes, lo que ha suscitado serias preocupaciones sobre la seguridad de los datos de los usuarios.
La introducción de características impulsadas por inteligencia artificial en la identificación biométrica representa un nuevo nivel de intrusión en la vida privada de las personas. La activación predeterminada de estas funciones obliga a los propietarios de Ring a deshabilitarlas manualmente si así lo desean. Las instrucciones para hacerlo son accesibles, pero es preocupante que la privacidad de los individuos dependa en última instancia de su conocimiento tecnológico y su voluntad de actuar.
La narrativa presentada por Amazon Ring en su publicidad, que se puede interpretar como un intento de tranquilizar a los usuarios sobre la utilidad de la vigilancia, realmente debería ser un llamado a la acción para proteger nuestra privacidad y derechos en un mundo donde la vigilancia estatal puede fácilmente desbordarse. Las personas deben estar alerta y rechazar este tipo de marcos engañosos, reconociendo el peligro que representa un estado de vigilancia que busca atrapar a todos en su red.
Fuente: EFF.org





