«Jornada de retorno» de Milagros Salvador

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"Jornada de retorno" de Milagros Salvador 3El tiempo es un  tema  recurrente en la literatura  y especialmente  en la  poesía. Al igual que   Marcel Proust  en su «busca del tiempo perdido»,  actualmente  seguimos hablando del ayer, del hoy y del futuro.

Milagros Salvador,  poeta madrileña que cuenta en su haber con nueve libros publicados,  acaba de presentar su  poemario «Jornada de retorno»: sesenta y cuatro páginas y cuarenta y un  poemas que viajan a través del tiempo y la memoria como valores sagrados que hay que rescatar y custodiar. En el prólogo afirma la profesora Beatriz Villacañas:  «Milagros Salvador ha recorrido un camino suficientemente largo para poder ahora detenerse a mirar…./Detenerse a mirar cuando se ha llegado a donde la poeta ha llegado en su trayectoria, es tomarse el tiempo necesario para ver en derredor y para contemplar, desde la etapa presente de su viaje, todos aquellos pasos decisivos que la trajeron hasta  aquí.»

En la primera parte del libro titulada «El hogar de la memoria»los poemas hacen referencia a momentos ya vividos, como  una celebración del ayer, incluyendo vivencias de la infancia : «La infancia es la raíz que se adentra en la tierra y nos sostiene con invisibles brazos». Temas como el fin de siglo, la primavera del 68 o los viejos discos de vinilo son retazos  de un tiempo, no tan lejano, que la autora nos invita a volver a saborear.

Así arranca Milagros Salvador:     «Escribir es un retorno siempre,/ a la vida, a la voz,/ en la memoria que buscamos/ igual que en un espejo nuestra imagen,/amor de simetrías,/un trozo de pasión que nos señala/el camino del tiempo/ que marcó nuestro rostro,  con su dedo infinito».

Nada más comenzar nos encontramos con un hallazgo fundamental: la nitidez y densidad de la palabra. La autora imprime fuerza y alcance a sus versos, sin ningún artificio, con el único poderio de la palabra. En un articulo sobre «Literatura y Lenguaje»  publicado recientemente  en el boletín digital  del Instituto Cervantes   escribía : «El lenguaje poético se abre con la libertad de lo que no tiene fronteras; el lenguaje poético tiene el don de poder desafiar a las palabras…»

Esto es «Jornada de retorno»:  un desafío a las palabras logrando   su  mayor  verdad y plenitud para después brindarlas al lector con una luminosa y sugestiva carga de profundidad. El lenguaje es claro,  evocador,  teñido a veces de una leve nostalgia, rotundo en ocasiones. Milagros Salvador  comunica a sus versos un notable ritmo y su poesía  avanza como si de una pieza musical se tratara, sembrando armonía en los temas de ayer y de hoy.

La memoria, aunque en algún momento  tiene brotes de dolor, es un arbol festivo del  que la autora va colgando ramas como este fragmento del poema «Vivir en un color»:   «…por encima de sabias tentaciones/y a pesar de su tono de nostalgia/ rescato el violeta, /ajeno a resplandores de falso tornasol,/porque distingue las luces de las sombras/ y me protege de la vida».

El libro tiene una segunda parte que  Milagros Salvador  llama «Cuadernillo gris», ahí  aborda temáticas variadas y  se inicia de este modo:    «Y vuelvo a mis poemas,/al cuadernillo gris que frecuento en la tarde,/ donde dejo la huella de mi pluma,/ paciente hilillo que recorro/azul sobre el papel,/en el que espero siempre/ la inspiración esquiva,/ con la certeza de una enamorada,/ y ese rosomarino que nace y se renace/del pulso de vivir,/  esperando el  prodigio,/de llegar a unos labios,/  por el mismo camino/que recorren los besos».

La autora cierra el poemario con los llamados «Parnocicles».  Son  frases muy cortas que nos recuerdan el sabor  de las greguerías de Ramón Gómez de la Serna. Ráfagas  de pensamiento con un hondo aliento poético. Chispazos que nos interpelan o no hacen sonreir:  «El pasado es un ingrato, siempre nos abandona» o «El olvido es la cicatriz de la memoria».

Como afirma Milagros Salvador  «la memoria nos salva y nos redime», una idea que expresa de forma sugerente en el  poema con el que concluyo  este post:  «Y entre los papeles/que guardamos un día,/nos encontramos siempre/el  pedazo del alma que perdimos».

Vale la pena conocer y adentrarse en la obra poética de esta autora.

«Jornada de retorno»

Milagros Salvador

Lord Byron Ediciones, 2009