En 2025, el índice de productividad del trabajo agrícola en la Unión Europea experimentó un notable incremento del 9,2 % en comparación con el año anterior, según las estimaciones preliminares publicadas hoy por Eurostat. Este avance en la productividad fue impulsado por un aumento estimado del 8,1 % en el ingreso real generado por las explotaciones agrícolas y una reducción del 1,0 % en el volumen de mano de obra agrícola.
El crecimiento de la productividad agrícola no fue uniforme en toda la UE. De hecho, se registraron incrementos en 19 países, siendo Luxemburgo el que mostró el salto más significativo, con una impresionante subida del 40,1 %. Le siguieron Polonia y Estonia, con aumentos del 33,4 % y del 30,9 %, respectivamente. Sin embargo, también hubo países que enfrentaron caídas en su productividad, con las mayores disminuciones observadas en Croacia (-14,9 %), Portugal (-10,7 %) y Grecia (-8,8 %).
A nivel general, el valor agregado bruto de la industria agrícola de la UE aumentó un 10,3 % durante el mismo período, mientras que el valor de la producción agrícola creció un 5,3 %. Por otro lado, el consumo intermedio en este sector experimentó un aumento más moderado del 1,5 %.
Al comparar los datos de 2025 con los de 2015, se destaca que la productividad del trabajo agrícola en la UE había aumentado un 49,4 %. En este mismo lapso, el índice del ingreso real de los factores experimentó un incremento del 20,8 %, mientras que la entrada de mano de obra agrícola disminuyó en un 19,1 %.
Estos datos reflejan una tendencia hacia una mayor eficiencia en la producción agrícola en la UE, lo que sugiere que el sector está adoptando métodos más efectivos y sostenibles en un contexto de desafíos globales y cambios en los patrones de consumo. La evolución de la productividad agrícola será un tema clave a seguir en el futuro, dada su importancia para la seguridad alimentaria y la economía europea en su conjunto.





