Bueno, aquí estoy de nuevo, para contaros mis peripecias. Esta vez escalofriante, ya que he abierto la caja de Pandora. Mas bien la caja de pinturas y tal que como dije me voy poner otra vez a ello.
Lo primero ha sido la revisión a los botes de pintura. Las bajas han sido grandes, se han cebado en citadel. Las de vallejo han resistido como unas campeonas… Esto da que pensar. Yo todavía no he probado las nuevas de vallejo, que se asemejan mas en color a las de citadel, pero aun así las prefiero. Es cierto que cubren menos que las de citadel, pero los resultados son mucho más limpios. Entra ya el criterio de cada uno.
Seguimos sacando cosas… Pinceles… Madre están hechos polvo!!! Bueno se han salvado los que les puse la capucha. Los marta-kolinsky de 5 y 10 ceros y el especial de 2. El resto creo que los podré utilizar para pincel seco, así que no tendré que comprar (de momento…). Las limas bien gracias y los botes para mezcla y el agua sucios (lastima esperaba que no me tocara fregar…:p).
En fin, esto me obliga a coger papel y lápiz y hacer la lista de la compra, pinturas, espátulas para masilla y algún capricho…(si no, no seria compra).
Bueno después de esto me pongo a sacar el trabajito que tenia pendiente. Mi unidad de yelmos plateados. Tengo una mezcla de la caja de regimientos y los 4 viejos, así que algún caballito tengo que pintar… Ya os iré informando de los distintos progresos y como vaya haciendo las ñapas pa que queden monos. Deciros que mi ejercito lo baso en el trasfondo de un ejercito consagrado a la orden del fénix. Así que si esperáis ver los azulitos monos que se ven por ahí olvidaros, el fuego purificador de la llama eterna podrá con todos…
Un zaluo