Por primera vez en la historia Brasil acoge una exposición de uno de los más grandes precursores del romanticismo a nivel mundial, Francisco de Goya, padre del arte contemporáneo. Para esta exposición las obras elegidas son nada más y nada menos que los Caprichos de Goya, una colección de pinturas que retratan las injusticias de la sociedad española, una crítica al sistema social de la época.
Sin duda, Goya entra en Brasil por la puerta grande gracias a una de sus colecciones más reconocidas.