Expertas en Cuidado de la Piel Analizan las Causas de los Granos en Cuello y Barbilla

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Expertas en el ciudado de la piel analizan las causas de la aparición de granos en cuello y barbilla

Con la llegada del invierno, el uso de bufandas se convierte en un complemento imprescindible para abrigarse del frío. Sin embargo, nuevas investigaciones revelan que este accesorio, que muchos consideran inofensivo, podría ser responsable de la aparición de brotes de acné en la piel. Expertas en cuidado dermatológico de marcas reconocidas como Byoode, Advanced Nutrition Programme y Boutijour advierten sobre este fenómeno conocido como “scarface”, que se refiere a la relación entre las bufandas y el acné facial.

Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode, explica que las bufandas no solo ofrecen calor, sino que también acumulan una gran cantidad de impurezas. Restos de maquillaje, contaminación, sudor y aceites de la piel se adhieren a este accesorio a lo largo del día, depositándose especialmente en las zonas expuestas como la barbilla, mandíbula y cuello. Esta acumulación puede provocar infecciones y granitos, afectando así la salud de la piel.

Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD, señala que muchas personas tienden a relacionar la aparición de estos granitos con cambios hormonales, estrés o mala alimentación. Sin embargo, no siempre hay conexión con estos factores. En numerosos casos, el problema puede estar vinculado directamente con la falta de higiene de las prendas que se usan en contacto con el cuello. «Es común que la gente no lave las bufandas o los cuellos de los abrigos con la frecuencia necesaria, lo cual favorece la formación de brotes», añade Patricia Garín, directora dermocosmética de Boutijour.

Además, la fricción constante que se produce en la zona puede estimular las glándulas sebáceas, favoreciendo la producción de grasa y la obstrucción de los poros. Este fenómeno se traduce en la aparición de irritaciones y rojeces, especialmente en invierno, cuando el uso de estas prendas se intensifica. Las expertas subrayan la importancia de mantener una buena rutina de higiene tanto en las prendas como en el cuidado facial.

Para aquellos que ya experimentan problemas de acné o irritaciones, González sugiere un enfoque de limpieza más riguroso. «Además de limpiar la cara a fondo con un buen desmaquillante y gel acuoso, es vital utilizar productos que calmen e hidraten la piel, empleando ingredientes como la centella asiática y la niacinamida», indica. La exfoliación regular también juega un papel crucial en la desobstrucción de los poros y la prevención de brotes.

El invierno trae consigo no sólo la necesidad de abrigarse, sino también la responsabilidad de cuidar adecuadamente la piel en condiciones adversas. Las expertas coinciden en que adoptar hábitos de limpieza más frecuentes y eficaces puede ayudar a mitigar los efectos indeseados de las bufandas sobre la piel, destacando así la importancia de la higiene tanto en los accesorios como en la rutina diaria de cuidados dermatológicos.