Las estaciones de servicio automáticas (ESA) han demostrado ser una opción cada vez más segura y eficiente en el sector del carburante en España. Según un reciente informe sectorial presentado por la Asociación Española de Estaciones de Servicio Automáticas (AESAE), el nivel de incidencias durante los repostajes en estas gasolineras se mantiene por debajo del 1%. Este dato refleja el éxito del modelo operativo, que se basa en tecnologías avanzadas y procesos estandarizados, minimizando los errores asociados con la intervención humana.
La automatización en las ESA introduce múltiples beneficios. En primer lugar, el sistema de pago es controlado y trazable, lo que elimina los problemas de impagos y discrepancias. Además, los procesos son homogéneos y guiados, lo que reduce la variabilidad operativa y, en consecuencia, el riesgo de errores. También se incluye la monitorización remota y en tiempo real, lo que permite resolver incidencias rápidamente, así como una menor exposición al factor humano, especialmente en tareas repetitivas.
El informe de AESAE revela que las gasolineras automáticas han crecido significativamente en los últimos años, alcanzando el 29% del mercado nacional y sumando 3.477 instalaciones activas. Esta cifra representa un asombroso aumento del 294% desde 2019. Manuel Jiménez, presidente de AESAE, afirmó que este crecimiento no es un fenómeno temporal, sino parte de un cambio estructural en el mercado de combustibles en España. «La gasolinera automática ha demostrado ser eficiente, competitiva y sostenible», indicó Jiménez, subrayando que se ha ganado la confianza de los consumidores.
En términos de distribución geográfica, Andalucía lidera en número de ESA, con 745 estaciones, seguida de Cataluña y la Comunidad Valenciana. Las Islas Canarias han experimentado un crecimiento explosivo, multiplicando por cinco su red de estaciones en los últimos años. Sin embargo, no todas las regiones siguen esta tendencia; por ejemplo, las Islas Baleares han visto una reducción en su número de estaciones.
AESAE destaca que el modelo de las estaciones de servicio automáticas no solo es seguro y eficiente, sino que también está alineado con las demandas actuales de digitalización y disponibilidad ininterrumpida. A medida que la industria avanza, parece que las ESA continuarán desempeñando un papel fundamental en el futuro del sector de los carburantes en España.





