Las últimas noticias financieras han proliferado con títulos alarmantes sobre el desplome de las criptomonedas. Pero los mayores expertos en la materia, como los de JP Morgan, que ya han demostrado que sus previsiones se cumplen, apuntan a un alza de su cotización que puede llegar a los ciento cincuenta mil dólares a medio y a largo plazo.
Es un buen momento para comprar Bitcoin y criptomonedas, porque sus perspectivas a medio y largo plazo son excelentes, a pesar de la coyuntura bajista por la que atraviesa en esta época. Pero esta tendencia a la baja es la misma que están viviendo tantos y tantos valores de todos los sectores. La crisis financiera por las repercusiones negativas de la pandemia del Covid-19 en la marcha de la economía mundial ha tirado hacia abajo a las Bolsas, en las que proliferan más los días que acaban en rojo que las jornadas de saldo positivo.
Pero invertir en Bitcoin y criptomonedas sigue siendo un buen negocio, una apuesta rentable y segura. Es más; si hay un momento bueno para invertir en estas monedas es precisamente ahora, que atraviesa una coyuntura a la baja y se puede “comprar barato” con la seguridad de que el precio no tardará en remontar. Que no cuenta el pánico.
De bajas históricas a máximos históricos
Los titulares que pueden leerse en la prensa de estos días rezan así: “El bitcoin pincha el rally con su mayor desplome desde marzo”… “¿Fin del rally? El Bitcoin se derrumba y pierde más 150.000 millones en un día”… “¿Por qué se hunde el bitcoin? La «madre de todas las burbujas» que alentó el ‘tether’ deja caídas del 20%”…
Pero también pueden leerse estas otras noticias: “Seis razones por las que Bitcoin seguirá aumentando en 2021”… “Bitcoin y Ethereum muestran señales optimistas, pese a la caída”… “Bitcoin: ¿a qué se debe la espectacular revalorización de la criptomoneda, que llegó a superar los US$40.000?”
Vayamos a las fuentes generalmente mejor informadas, como JP Morgan. Recordemos que el Bitcoin duplicó sus máximos históricos de finales de 2017 (20.000 dólares, o casi 16.400 euros) y que en estos últimos años ha oscilado, pero ha llegado a más del 300% de revalorización pese a las recientes caídas mencionadas a bombo y platillo en los medios de comunicación.
Previsiones alcistas
Las previsiones, aunque pueden parecer demasiado optimistas en estos momentos, parecen confirmarse. JP Morgan ha señalado en Bloomberg que el Bitcoin podría llegar a los cuento cuarenta y seis mil dólares (casi ciento veinte mil euros) en el largo plazo, e incluso rozar los ciento cincuenta mil dólares el año que viene. En este 2021, los analistas creen que rondará los cincuenta mil dólares (casi cuarenta y un mil euros) a pesar de las posibles “turbulencias” en su cotización.
Otras previsiones e diferentes analistas y de expertos, y de cuya seriedad no hay motivo alguno para dudar, consideran que para el año 2025 el Bitcoin puede superar los ciento ochenta y dos mil dólares (casi ciento cuarenta y nueve mil euros). Y varios hedge funds se preparan por si la criptomoneda llega a los cien mil dólares (ochenta y dos mil euros) este mismo año. Por no hablar de previsiones mucho más optimistas, que ven posible que este mismo año el Bitcoin supere los 200.000 dólares (casi ciento sesenta y cuatro mil euros) y hasta los trescientos mil dólares (cerca de doscientos cuarenta y seis mil euros).
Recomendaciones de seguridad
No parece que haya espacio para albergar dudas acerca de la rentabilidad de las inversiones en Bitcoin y otras criptomonedas. Pero los más escépticos temen a los ataques cibernéticos que algunos monederos de Bitcoin han sufrido, como el que se aborda en el artículo “Lo último que sabemos del ataque de ransomware WannaCry” de Mirevista.com.
Y tal como se recomienda en este artículo, es recomendable actualizar la versión de Windows, tal como ha aconsejado Microsoft en su boletín de seguridad MS17-010; actualizar todos los sistemas y programas lo antes posible, realizar copias de seguridad a menudo y tener mucho cuidado con los archivos adjuntos que se reciben de correos electrónicos no deseados.
La criminalidad informática ha crecido notablemente a lo largo del pasado año 2020, en gran parte debido a que la crisis del coronavirus ha obligado a ser mucho más activos en la Red (teletrabajo, operaciones financieras, pagos telemáticos…) y esta mayor actividad ha representado para los ciberdelincuentes más oportunidades para delinquir. Pero en la misma proporción se han incrementado las medidas de seguridad, de tal manera que un usuario que guarde los consejos ya mencionados y otros muchos de los expertos, así como el más elemental sentido común, puede sentirse tranquilo.