¿Es Mejor Purgar los Radiadores con la Calefacción Encendida o Apagada? Lo Que Recomienda un Experto

0
1
Un experto revela si es mejor purgar los radiadores con la calefacción encendida o apagada: "espera unos 30 minutos"

Un reconocido experto en calefacción ha compartido su análisis sobre la práctica de purgar los radiadores, un procedimiento que muchos propietarios realizan en busca de una mejor eficiencia en sus sistemas de calefacción. La pregunta que suele surgir es si es más efectivo realizar esta tarea con la calefacción encendida o apagada. Según el especialista, la respuesta es clara: conviene esperar unos 30 minutos después de apagar la calefacción antes de proceder a purgar.

El experto explica que, cuando la calefacción está encendida, el agua caliente circula por los radiadores, expandiéndose y ocasionando que el aire atrapado dentro de ellos se eleve hasta la parte superior. Si se intenta purgar en este estado, el aire tiende a escapar, pero pueden también liberarse pequeñas burbujas de agua que podrían no permitir que se elimine todo el aire acumulado de manera efectiva. Al apretar la válvula de purga, el aire puede provocar un escape de agua, lo que podría resultar en un desajuste en la presión del sistema.

Por otro lado, al esperar aproximadamente 30 minutos luego de apagar la calefacción, el agua en los radiadores comienza a enfriarse, permitiendo que el aire atrapado en la parte superior se estabilice y sea más fácil de eliminar. En este estado, el purgado se vuelve más eficiente, ya que el aire puede salir sin la presión del agua caliente que podría complicar el proceso.

Además, se aconseja tener a mano un vaso o recipiente para recoger el agua que pueda salir al purgar, así como una toalla para evitar cualquier derrame. El especialista también enfatiza la importancia de la seguridad al manipular estos sistemas, recomendando siempre seguir las instrucciones del fabricante y tener precaución con los componentes metálicos que pueden estar calientes.

Esta sencilla tarea, aunque a menudo pasada por alto, contribuye significativamente al rendimiento general del sistema de calefacción, permitiendo que los radiadores calientes funcionen de manera óptima, distribuyendo el calor de manera uniforme por los espacios del hogar. Con el invierno a la vuelta de la esquina, esta información puede ser clave para aquellos que deseen mejorar su confort térmico y reducir el consumo energético.