María Dueñas, novelista revelación del año que acaba de terminar, con un buen trabajo de marketing , ha conseguido todo un record de ventas de esta su primera novela.
De lectura fácil, sin ser una obra maestra ni tener una gran calidad literaria, es la típica novela que te engancha y lees del tirón.
Muy bien tratado el mundo de la mujer, que de procedencia humilde, sin estudios ni recursos económicos, ha de salir adelante en los años 40, en la España franquista, sin caer en «la mala vida».
Casi el único medio que tenían para ganarse el pan honradamente, era dedicándose a la costura. Para las mujeres de hoy, tanto jóvenes como maduras, ese oficio no tiene sentido. Nada saben de los talleres de alta o media costura, de las relaciones que podían llegar a establecerse entre modista-cliente. No se pueden hacer idea de los cotilleos, influencias, amistades, que se llegaban a establecer entre las señoras que compartían la misma modista.
Se mezclan en la novela hechos reales, personajes que existieron y que tuvieron la influencia que describe la autora en la vida pública española, con los avatares de la protagonista, que se ve envuelta en una red de espionaje. Logra sacar provecho para su patria, con sus discretas actuacciones, sin lucrarse personalmente. Una historia, al parecer inverosimil, pero que tal vez podría haberse dado.