Del 4 al 12 de Octubre se puede visitar en Reus (Tarragona) la Fira Expro/Reus, una exposición dedicada al consumidor. La zona exterior de la feria está reservada, en su gran mayoría, para que los fabricantes de coches expongan sus modelos. La aparición de superdeportivos como el Ford GT y el IFR Aspid y de coches lujosos como los Maserati, Ferrari, Aston Martin y Bentley compensó de alguna forma la ausencia de bastantes marcas «normales» (Renault, Dacia, Jaguar, Land Rover, Cadillac, Daihatsu, Skoda y Saab). Coches y Motores asistió al evento para cubrir las principales novedades. Empezamos con el Ford Fiesta, cuya séptima generación está a la venta desde hace pocos días.
En total eran cuatro las unidades del Ford Fiesta que había en el stand: el acabado Titanium (en morado), el Sport (en color verde) y las versiones básicas que estaban más al fondo. El Fiesta nos causó muy buena impresión, tanto en sus versiones más equipadas como en las más básicas.
El acabado Ambiente, que no estaba presente en la feria, incorpora de serie el sistema EasyFuel de Ford, airbag para las rodillas, volante ajustable en altura y profundidad y faros Home Safe, entre otros. Adicionalmente al equipamiento Ambiente, el acabado Trend incluye de serie asiento del conductor regulable en altura, elevalunas eléctricos de un solo toque (con sistema de seguridad que baja la ventanilla cuando detecta un obstáculo entre el cristal y la puerta) y cierre centralizado por control remoto.
El interior no tiene los acabados cromados de los que dispone el Titanium ni los nueve botones para el Bluetooth -tiene sólo 6-.
Un peldaño más arriba está el Sport. Este acabado va anclado exclusivamente a la carrocería de tres puertas y añade a todo el equipamiento antes nombrado faros antiniebla, kit deportivo exterior, ordenador de a bordo, llantas de aleación, suspensión rebajada y asientos deportivos, entre otros.
Inmediatamente superior al Sport está el Ghia, que no estará disponible en España hasta dentro de un tiempo. Este acabado está caracterizado por ser algo más elegante que los otros: volante y pomo de la palanca de piel, acabado cromado en la cintura, faros antiniebla con contorno cromado… Por último tenemos al Titanium, que es el acabado más equipado de todos. El equipamiento es similar al del Ghia.
En el interior del Ford Fiesta todos los botones de la consola y del volante están cerca de las manos. Lo que quizás molesta un poco es la dureza de los reposacabezas, aunque el resto del asiento es muy cómodo. En el caso del acabado Titanium destaca la combinación del color violeta con los cromados y colores oscuros.
Las plazas traseras no pueden presumir de espacio con los asientos delanteros estirados al máximo, pero tampoco son incómodos. Hay bastante espacio para la cabeza y es amplio con cuatro plazas (la quinta es una opción). Algo que me sorprendió fue que el bolsillo portamapas sólo estaba en el asiento del acompañante.
En el caso del tres puertas, el acceso a las plazas traseras es algo dificultoso, en parte porque cuesta que el asiento del conductor se desplaze hasta el tope para dejar el espacio suficiente.
El maletero es bastante amplio en las dos carrocerías, pero aunque la boca de carga está algo elevada los bultos son fáciles de cargar.
Conclusión: un buen coche con un diseño atractivo y un equipamiento llamativo que seguramente estará entre los más vendidos de su segmento.
Fotos: Castro.