Ya estoy de vuelta, he estado perdida dando un paseo por El mundo entero, por su paseo marítimo, conversando con Kit Betún, Contreras, el Troy, Mohamed, el Ventoleras. Cada uno es un personaje singular, que viven a la verita mísma del mar, en una ciudad costera, turística. Cómo no, el concejal de turno quiere tenerla «como la plata» y no le gustan nuestros nuevos amigos. Que son los amigos de simpre. Viven con el mar, casi en el mar. Antonio Hernández nos presenta en este poemario el ajetreo de los que siempre están ahí, en el paseo marítimo, a pesar de vengan o vayan los turistas en la estación veraniega. El mar de fondo. El mar de forma.
El mundo entero fue premio Rafael Alberti en el año 2000. Ha sido reeditado en 2007 por el departamento de publicaciones de la universidad popular José Hierro de San Sebastián de los Reyes, de cuya colección literaria hablaremos en otro momento.