Heinrich von Kleist es un poeta, dramaturgo y novelista alemán. En vida no brilló literariamente, aunque fué admirado profundamente por Kafka. A partir del siglo XX es cuando se descubre la importancia de su obra, considerado ahora como uno de los principales escritores drámaticos del romanticismo alemán. Aunque sus comienzos parten del clasicismo, es representante neto del romanticismo y llega a ser precursor del expresionismo.
El relato tiene todos los elementos románticos y los típicos personajes de los cuentos de antes: la princesa, el malvado y el héroe.
La historia, ambientada en el siglo XIV, arranca con el asesinato del duque Wihelm von Breysach. Aunque en un primer momento la culpabilidad recae sobre su hermanastro el Conde Jacob Barbarroja, a través de un ardid, se acusa a Littegarde Von Auerstein, mujer con una fama intachable hasta entonces. La luz de la verdad saldrá después de un duelo, donde uno de ellos es gravemente herido y el otro solo recibe un rasguño. Un final sorprendente hará ver a todos que por encima de las apariencias y de la mentira, la verdad y el honor siempre resplandecen victoriosos sobre la maldad.
El ritmo del cuento es ágil, sus personajes bien trazados y el estilo narrativo tiene fuerza desde la primera página. Escondido en la sencillez de la historia, Von Kleist nos transmite un mensaje sutil, romántico sí, pero con plena actualidad.
«El juicio de Dios» (El duelo)
Breviarios de Rey Lear, 2007
67 pags