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El Dolor en la Ingle: ¿Es un Aviso de Problemas en la Cadera?

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El Dolor en la Ingle: ¿Es un Aviso de Problemas en la Cadera?

El dolor en la ingle, especialmente cuando no ha habido un traumatismo previo, puede estar relacionado con problemas en la columna lumbar alta, el músculo psoas o la cadera, según indica la doctora Eider García Pérez, especialista de la Unidad del Dolor del Hospital Quirónsalud Vitoria. Este tipo de dolor, que a menudo se atribuye a contracturas simples, puede tener orígenes neurológicos, articulares o musculares que requieren un análisis detallado.

La especialista señala que los problemas entre las vértebras lumbares, especialmente entre la primera y la tercera, pueden afectar a las raíces nerviosas que envían la sensibilidad a la ingle. Además, las disfunciones del músculo psoas, que se extiende desde la columna lumbar hasta la ingle, pueden ser responsables de las molestias. Según la doctora García Pérez, cuando se presenta dolor inguinal sin un impacto previo, también es crucial considerar posibles patologías de la cadera, como artrosis o lesiones en el cartílago.

Asimismo, la profesional advierte que el dolor inguinal puede no estar relacionado únicamente con problemas urológicos, a pesar de que a veces puede haber molestias en la zona genital. «La columna lumbar comparte inervación con la zona inguinal y genital», explica, mencionando que factores como contracturas lumbares o hernias discales pueden remitir dolor hacia esa área.

Un punto esencial que destaca la doctora es la identificación de signos de alarma. Un dolor testicular intenso y repentino puede indicar una urgencia médica, como una posible torsión testicular, y cualquier dolor que no mejore en un lapso de 2 a 3 semanas debe ser evaluado a fondo.

La intervención de una Unidad del Dolor es determinante en estos casos. «El diagnóstico preciso es fundamental para el éxito del tratamiento», enfatiza la especialista. El proceso incluye un estudio exhaustivo para determinar el origen del dolor, abarcando desde problemas vertebrales hasta afecciones miofasciales.

Con base en los resultados, la estrategia de tratamiento puede incluir desde técnicas intervencionistas, como bloqueos nerviosos y epidurales, hasta métodos avanzados como la radiofrecuencia y la neuromodulación. «El objetivo es acompañar a nuestros pacientes en su recorrido hacia la curación del dolor crónico, que puede ser un proceso emocionalmente arduo y que afecta significativamente la calidad de vida», añade la doctora.

Por último, la doctora García Pérez subraya la relevancia de mantener hábitos saludables, ya que «un músculo potente y un bajo porcentaje de grasa son fundamentales para proteger las articulaciones y prevenir futuros problemas».