En el sector del retail y los supermercados, la gestión del cartón reciclable se ha convertido en un tema que, aunque no se percibe comúnmente como «crítico» desde la dirección, puede generar importantes fricciones operativas cuando las compactadoras fallan. Según un análisis de Reciclajes Logísticos, la compactación de cartón es considerada una necesidad operativa relevante, pero su impacto real en la eficiencia de las tiendas a menudo se ignora.
El problema comienza cuando una compactadora se detiene o presenta mal funcionamiento. En lugar de desaparecer, el cartón se acumula, ocupando valiosos metros cúbicos y afectando directamente la operativa del back-of-house. Esta acumulación genera un almacén saturado, pasillos más estrechos y una carga adicional de trabajo para los empleados, quienes deben dedicar tiempo a plegar, apilar y mover cartón manualmente. Esto, a su vez, disminuye la productividad porque sustituye actividades de valor como la reposición y la atención al cliente por la gestión manual del cartón.
Desde la perspectiva de dirección y finanzas, existen varias razones para tomar en serio este asunto. En primer lugar, el tiempo del personal se convierte en tiempo improductivo. En segundo lugar, se generan cuellos de botella que afectan la variabilidad operativa; el sistema opera sin problemas hasta que, por alguna razón, deja de funcionar, lo que en última instancia repercute en almacenes y equipos humanos. Por último, la solución no reside únicamente en obtener «la máquina correcta», sino en gestionar dos variables fundamentales a lo largo del tiempo: la frecuencia de las incidencias y la duración de cada una. Por ello, al comparar proveedores es crucial evaluar el alcance del servicio, incluyendo el mantenimiento y la disponibilidad de repuestos, en lugar de limitarse a considerar únicamente el precio y las especificaciones técnicas.
El criterio de evaluación debe ir más allá del CAPEX (gastos de capital) e incluir la previsibilidad operativa (TCO y fricción). Esto implica reducir las paradas y su duración, manteniendo un estándar estable que se logre a través del mantenimiento preventivo y predictivo, comprobaciones de seguridad y documentación clara de intervenciones y revisiones. Esta documentación no solo sirve para mantener un registro de las operaciones, sino que también garantiza la trazabilidad de lo revisado y lo que queda pendiente.
El cumplimiento también es un aspecto clave que a menudo se pasa por alto. El Real Decreto 1215/1997 exige que los equipos de trabajo se utilicen en condiciones seguras, que sean sometidos a comprobaciones regulares y que el personal reciba formación e información sobre su uso. En este sentido, Reciclajes Logísticos aborda lo necesario para cumplir con estas normativas mediante formación básica en la puesta en marcha, documentación accesible para el personal y revisiones de seguridad formalizadas.
En conclusión, aunque la compactación de cartón no se considere crítica en términos clásicos, falla y lleva consigo un coste oculto significativo. El enfoque adecuado es manejar este tema como una cuestión de eficiencia y cumplimiento, midiendo la fricción, reduciendo las incidencias y manteniendo una operación estable y defendible.


