Clarice Lispector, nacida en Ucrania y brasileña de formación dedicó buena parte de sus energías literarias a escribir cuentos infantiles y juveniles. Uno de ellos es «El conejo que sabía pensar» con unas bellisimas ilustraciones de Susana Miranda, perfectamente integradas en la narración y que hablan por si solas. La portada nos presenta un conejo mirando con una lupa. Lispector cuenta una sencilla historia acerca de un conejo llamado Juanito, blanco y gordo, cuya manera de pensar es mover muy deprisa la nariz. Clarice L. establece un dialogo intimista y lleno de frescura con el pequeño lector y le plantea una intriga ¿Cual es el truco de Juanito para escapar de esa jaula de barrotes de hierro que solo pueden abrir las personas? Escapa para que le den más zanahorias, para ver a sus hijitos pero ¿como lo consigue? Asi lo describe la autora «Juanito tenía cara de pasmado y era bonito. Incluso daban ganas de apretarlo un poco. No mucho, porque si no Juanito se asustaba. Los conejos son como pajaritos: se asustan con las caricias demasiado fuertes, no saben si es por amor o por rabia. Hay que ir con cuidado para que se vaya acostumbrando hasta que nos tenga confianza».
Esta breve historia está dirigida a niños de cinco años aproximadamente. Su mensaje es nítido: infundir en los más pequeños un incipiente amor a los animales.
«El conejo que sabía pensar»
Clarice Lispector
Sabina Editorial, 2008,
Traducido por Elena Losada