La pérdida significativa de peso, ya sea como consecuencia de una cirugía bariátrica o de cambios intensivos en los hábitos de vida, trae consigo notables beneficios para la salud. Sin embargo, uno de los retos más comunes tras este proceso es la aparición de flacidez generalizada, ocasionada por la pérdida de elasticidad en la piel. En este contexto, la cirujana plástica Carmen Ruiz Garzón, especialista de la Clínica Ruiz Garzón y Luanco, destaca la importancia de la cirugía de bodylift o dermolipectomía 360º, como una solución integral dentro de la cirugía postbariátrica para remodelar el contorno corporal.
La doctora Ruiz Garzón explica que las grandes pérdidas de peso suelen producir un exceso de piel que afecta al abdomen, la espalda baja, los flancos y los glúteos. «Cuando la piel ha estado sometida durante años a un gran estiramiento, las fibras elásticas se deterioran y, tras adelgazar, no siempre es capaz de retraerse de forma natural», señala.
El bodylift es un procedimiento quirúrgico diseñado para tratar de manera conjunta la flacidez del tronco inferior. Esta intervención permite abordar diversas zonas en una sola cirugía, eliminando el exceso de piel y mejorando la definición corporal. Entre los objetivos principales del procedimiento se encuentran la eliminación del exceso de piel abdominal, el tensado de la zona lumbar y los flancos, la remodelación de la cintura, la mejora de la firmeza en glúteos y cartucheras, y la corrección de pliegues cutáneos que pueden generar molestias funcionales.
Este tipo de cirugía está especialmente indicada para pacientes que han experimentado una pérdida significativa de peso, ya sea de forma quirúrgica o no quirúrgica, y que presentan una considerable flacidez en el tronco inferior. La especialista advierte que el tabaquismo activo es una contraindicación absoluta para esta intervención. El procedimiento incluye una valoración previa individualizada, una planificación quirúrgica detallada y un seguimiento médico posterior durante el proceso de recuperación.
«Nuestro objetivo es lograr un resultado estético y funcional que acompañe el esfuerzo realizado por el paciente durante su proceso de pérdida de peso», concluye la Dra. Ruiz Garzón, subrayando el papel fundamental de esta intervención en la mejora de la calidad de vida y el bienestar de sus pacientes.




